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Lunes, 19 de Abril de 2010

Más festival que final

Perovic decanta el título para el Valencia, que le abre la Euroliga, ante un espantoso Alba

 

MIGUEL ALBA ·19/04/2010 - 00:20h

El Valencia festeja el triunfo en la Eurocup. - efe

Cada septiembre, en la presentación de la ACB, Víctor Claver se reafirma en su promesa. "Este año tiene buena pinta", dice. Hace siete meses, ante la misma pregunta, Claver cambió el matiz. "Este año no tenemos excusa", pregonaba. El curso ha confirmado el nuevo tono. Capaz de ganar partidos a cualquiera, famosa fue su victoria en la Fuente de San Luis ante el Barça, aposentados en la cuarta plaza de la ACB, el Valencia dignificó ayer en Vitoria el sentido común. Sólo el mejor equipo de la Eurocup podía conseguir el título. Su única vía, ante la cerrada política de cupos de la Euroliga, para probar el cúmulo de vanidades de su vestuario entre equipos más consonantes con su propuesta.

Pocas trazas necesitó la final para decantarse. Entre el borrón constante desde el perímetro, especialmente del Alba, Perovic empezó a emanar señales. En cada movimiento desnudaba a Sekulic y Golemac para mantener la anotación valenciana. Un juego de poderes que apenas fue el preámbulo del disgusto para los alemanes. Su estadística catastrófica, con diez puntos en el primer cuarto, la anotación más baja en toda la historia de las finales de la Eurocup, sólo escondía todas las grietas que Marinovic destapó con su salida. El parcial de 0-8 (10-19, min. 13) soltó un aroma de superioridad que fue contaminando, con el paso de los minutos, el juego alemán.

Ante la solidaria defensa del Valencia y las ganas de reivindicación de Kelati, Pavicevic no encontró ninguna solución en la rotación constante de su zona ideológica. Lastrados por una horrorosa secuencia de tiro, ni esa anarquía de Jenkins, que tantos partidos ha salvado para los berlineses, era suficiente para rescatar al Alba del sonrojo. Es cierto que es un histórico venido a menos, pero en esa degradación no cabe anotar una pírrica media de 11 puntos por cuarto. Con todo un mundo por jugar (29-46, min. 26), los de Spahija no invirtieron máximas. La defensa gana campeonatos. El Valencia se apoderó del enunciado para sumar su segunda Eurocup.