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Sábado, 17 de Abril de 2010

"La Iglesia está herida por nuestros pecados"

El Papa se disculpa en Malta por los abusos sexuales, donde podría citarse con las víctimas

REUTERS / EFE ·17/04/2010 - 17:57h

afp - Benedicto XVI, en la misa de ayer en el Vaticano.

"La Iglesia está herida por nuestros pecados". Benedicto XVI no quiso ocultar una referencia a los escándalos de pederastia entre el clero católico durante el vuelo que lo llevó ayer al mediodía a la isla de Malta, donde este fin de semana lleva a cabo su primer viaje de 2010. Además, es previsible que se encuentre con varias víctimas de abusos de este país, donde hasta 45 sacerdotes se han visto salpicados por acusaciones de pederastia. Malta apenas supera los 400.000 habitantes.

Aunque en ningún momento pronunció la palabra "pederastia" o "abusos", tanto los vaticanistas presentes en el vuelo como fuentes de la Santa Sede confirmaron que el Papa quiso hacer una referencia a los casos de abusos antes de aterrizar en el aeropuerto de La Valeta. Allí, varios miles de personas esperaban al Pontífice para felicitarlo por su 83 cumpleaños y el quinto aniversario de su elección como Papa.

Hasta 45 curas han sido acusados de pederastia en la isla mediterránea

"Malta ama al Cristo que ama a su Iglesia que es su cuerpo, y sé que ese cuerpo está herido por nuestros pecados", recalcó Benedicto XVI durante el viaje, en lo que ha sido interpretado como un mea culpa colectivo ante los sucesivos casos de pedofilia que sacuden a la Iglesia desde hace meses.

"Naufragios útiles"

"Los naufragios que la vida nos puede deparar pueden ser útiles para nuevas iniciativas de nuestra vida", añadió, haciendo hincapié en el motivo oficial de la visita, el 1.950º aniversario del naufragio de San Pablo, momento que se considera como el inicio de la presencia del cristianismo en la isla.

Aunque no está previsto oficialmente, y la Santa Sede ha recalcado que "no es seguro", parece probable que Benedicto XVI se cite con algunas de las víctimas de abusos sexuales que viven en la isla. Según datos de la Iglesia católica del país, un total de 45 sacerdotes han sido investigados por abuso de menores. De estos casos, 19 fueron declarados "sin fundamento", mientras que 13 siguen abiertos. Cuatro sacerdotes fueron sometidos a proceso canónico, declarados culpables y reducidos al estado laical. Otros dos de los sacerdotes acusados han muerto ya.

La Iglesia asegura que Ratzinger no actuará presionado por los medios

Reunión con las víctimas

De entre las víctimas, una decena eran muchachos del Orfanato San José, de Santa Venera, que sufrieron abusos desde 1980. Uno de ellos, Lawrence Grech, de 37 años, ha contado ahora ese padecimiento y ha solicitado reunirse con el Papa. De hecho, un grupo de víctimas se reunió el pasado martes con el arzobispo de Malta, Paolo Cremona, a quien entregaron una petición formal para ser recibidos por Benedicto XVI durante su estancia en la isla.

Cremona ha asegurado que la Iglesia y la sociedad deben discutir "en profundidad" el fenómeno de la pederastia, para, de esa manera, poder acabar con ese mal. Sobre las víctimas, el prelado señaló que "han hecho bien" al contar los sufrimientos padecidos, asegurando que para la Iglesia católica estos hechos "son humillantes, porque han sido cometidos por sacerdotes, y los fieles confiaban en ellos".

Preguntado por esta cuestión, el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, señaló que el Papa "está dispuesto" a escuchar a las víctimas, "pero no presionado por los medios".

El problema de la inmigración

Al aterrizar en La Valeta, el Pontífice fue recibido por el presidente de Malta, George Abela, y los responsables religiosos de la isla. En su primer discurso, Benedicto XVI se refirió al fenómeno de la inmigración, que calificó como "el gran problema de nuestros tiempos, un gran desafío al que debemos responder todos".

"El problema no concierte únicamente a la isla de Malta, que está en la primera línea", apuntilló Ratzinger, quien expresó su deseo de que los inmigrantes "encuentren un espacio de vida digno".

"La inmigración es el gran problema de nuestros tiempos", dice Benedicto XVI

La visita del Papa, la decimocuarta a un país extranjero en su Pontificado, es un viaje relámpago, puesto que Benedicto XVI regresará a Roma esta misma tarde. Una visita que se vio empañada esta semana por la presencia de varios carteles en los que se había pintado un bigote nazi al retrato del Pontífice, a quien se llamaba "pederasta" en algunas pintadas. Los carteles fueron retirados ayer. Antes de partir hacia Roma, el Papa mantendrá un encuentro con jóvenes en La Valeta.

Junto a la referencia a la inmigración, Benedicto XVI también hizo un llamamiento para que este país (profundamente católico, y donde el divorcio y el aborto son ilegales) no renuncie a sus valores cristianos.

"Vuestra nación debe seguir apoyando la indisolubilidad del matrimonio como institución natural así como sacramental, y la verdadera naturaleza de la familia, así como hace con la sacralidad de la vida humana desde su concepción hasta su muerte, y también el verdadero respeto que se debe a la libertad religiosa, de manera que todo esto lleve a un auténtico desarrollo integral de las personas y de la sociedad.", concluyó el Papa.