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Jueves, 15 de Abril de 2010

El Constitucional alarga el debate

Los magistrados prosiguen las deliberaciones para dictar sentencia o desechar el quinto borrador

Á. VÁZQUEZ ·15/04/2010 - 14:14h

La sede del Tribunal Constitucional, en la calle Doménico Scarlatti de Madrid - a. navarrete

Dos días no han sido suficientes para alcanzar un acuerdo y el pleno del Tribunal Constitucional (TC) volverá a reunirse hoy a partir de las 12.30 horas para alcanzar una conclusión definitiva sobre el quinto borrador de sentencia del Estatut de Catalunya, que presentó la ponente Elisa Pérez Vera. Si el texto logra concitar un mínimo de cinco votos, se dictará el fallo de la sentencia que se lleva esperando más de tres años y medio. Si no, la resolución se retrasará meses, porque habrá que preparar un nuevo borrador, que hasta podría ser realizado por otro magistrado.

Con cinco apoyos, la sentencia podrá dictarse con el voto de calidad de la presidenta del alto tribunal, María Emilia Casas, que deshará el empate que se habría producido entre los diez magistrados asistentes a las deliberaciones para resolver el recurso presentado por el PP contra el texto catalán. El magistrado Pablo Pérez Tremps no participa en el debate al haber sido recusado por el PP. La otra vacante es la que produjo el fallecimiento del magistrado Roberto García Calvo.

La propuesta de Pérez Vera que anula 15 artículos podría votarse hoy

Entre ayer y el miércoles, la ponente defendió su último borrador de resolución y los otros nueve magistrados expusieron sus argumentos en riguroso orden de más moderno a más antiguo en el tribunal. Empezó Manuel Aragón y cerró el debate María Emilia Casas.

Voto decisivo

Precisamente el voto de Aragón será crucial para que haya o no sentencia. Al comienzo de las deliberaciones, el texto contaba con el apoyo de cuatro magistrados progresistas: la ponente, la presidenta, Pascual Sala y Eugeni Gay. Aragón, que fue nombrado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, votó en contra del texto anterior el pasado mes de noviembre, por sus reticencias, entre otros aspectos, a la solución prevista para los símbolos nacionales previstos en el artículo 8 del Estatut de Catalunya.

Si el pleno rechaza el último borrador, se podría buscar otro ponente

Pese a que en Semana Santa fuentes próximas al TC situaban a Aragón alineado con sus compañeros progresistas, el pleno será determinante para conocer hacia dónde inclina finalmente su balanza: hacia los magistrados considerados del bloque progresista o los conservadores. La otra opción para lograr una sentencia con cinco apoyos pasa porque el vicepresidente del Alto Tribunal, Guillermo Jiménez, apoye el quinto borrador. La opción que ya está descartada es que acepte el borrador el tercer magistrado que forma con ellos el llamado bloque bisagra. Se trata del conservador Ramón Rodríguez Arribas.

Los que consideran que la propuesta de declarar inconstitucionales 15 artículos e interpretar otros 25 es a todas luces insuficiente son Javier Delgado, Vicente Conde y Jorge Rodríguez-Zapata.

El pleno, que no suelereunirse los viernes, pero que no lo hizo ayer por la tarde por motivos personales de uno de los magistrados, tiene un orden del día abierto. Los escenarios posibles son varios. El primero pasaría por votar el borrador de sentencia de Pérez Vera y, en función del resultado, dar a conocer el fallo de la sentencia del Estatut o empezar a trabajar sobre un nuevo borrador, que probablemente retrasará la sentencia meses y eso sin contar con las próximas elecciones catalanas, previstas para otoño. Para hacerlo se podría optar por sustituir a Pérez Vera, de modo que la presidenta asumiera la ponencia.

La segunda posibilidad es que se repita lo ocurrido en los dos días anteriores: que los magistrados entiendan conveniente seguir argumentando sus posiciones para tratar de atraer a sus compañeros.

El último borrador de la sentencia aboga por anular algunos artículos controvertidos, como el Síndic de Greuges (defensor del pueblo catalán) y las modificaciones del Poder Judicial. El término "nación" del preámbulo se salva al no concedérsele valor jurídico.