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Jueves, 15 de Abril de 2010

Rato augura en su debut que la mitad de las cajas desaparecerá

La restricción del crédito seguirá si no se sanea el sector

ANA TUDELA ·15/04/2010 - 00:10h

Rato pidió ayer una ley que permita a las cajas captar capital. - ángel navarrete

Rodrigo Rato, ex ministro de Economía y ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), utilizó ayer su primer discurso desde que es presidente de Caja Madrid para lanzar su apuesta sobre cómo quedará el panorama de las cajas de ahorros una vez finalice el proceso de reestructuración en el que están inmersas.

De las 44 cajas actuales que pueblan la geografía española con sus 24.202 oficinas y 130.000 empleados se pasará "a un número cercano a las 20", comentó Rato; es decir, menos de la mitad.

Actualmente, explicó, "hay unas 28 entidades inmersas en algún proceso" ya sea de fusión o de unión virtual (bajo la fórmula denominada SIP, Sistemas Institucionales de Protección). Tras esta "primera fase, el sistema se puede situar en torno a 25 entidades". Una segunda vuelta reduciría de nuevo el número de cajas hasta la veintena citada.

Ajuste necesario

La reestructuración no es una posibilidad. Es una necesidad. Para Rato, que participó ayer en el XVII Encuentro del Sector Financiero organizado por Deloitte y Abc y patrocinado por Sociedad de Tasación, "si no se hace nada" en este sentido, "se corre el riesgo de que el sistema financiero deje de ser dinámico" y de que, "cuando se produzca la recuperación, el crédito no crezca. Para eso necesitamos un sistema financiero sólido y sano", añadió.

El exceso de presencia en las calles no es exclusivo de las cajas de ahorros, según Rato, aunque en su opinión buena parte de este sector "tiene un nivel de oficinas muy importante para su bajo nivel de activos". Si se incluyen los bancos, que cuentan con 14.840 oficinas y 115.000 empleados, "la reducción de capacidad en el sistema se situará en el 30%" cuando finalice el ajuste.

Para José Antonio Olavarrieta, director general de la patronal de las cajas (CECA), el número de estas entidades tras la reestructuración estará en torno a las 25, pero podría reducirse si les permiten que sean agrupaciones de cajas las que lideren las alianzas virtuales, en lugar de ser una sola la que tenga ese poder.

La injusticia de la regulación mundial

"El panorama regulatorio internacional que tenemos por delante es de un nivel como no se había conocido: más capital y más liquidez. ¿Discrimina a los que lo han hecho bien de los que lo han hecho mal?". La respuesta que dejó ayer en el aire el director general de La Caixa, Juan María Nin, era obviamente "no". La queja sobre la injusticia de que las entidades españolas afronten las exigencias y plazos que las británicas y las de EEUU, con prácticas de riesgo que nada tienen que ver con el sistema español y cuantiosas ayudas públicas que no se han dado aún en España, fue una constante en el encuentro del sector financiero. Para Nin, con la nueva normativa se puede "ralentizar el flujo del crédito". De hecho, "el sistema financiero español, que en todas las crisis ha servido de apoyo a la recuperación, puede ser por primera vez un lastre".