Archivo de Público
Jueves, 15 de Abril de 2010

"El fallo envía un mensaje sobre las torturas a jueces y Guardia Civil"

Martxelo Otamendi. Director de ‘Euskaldunon Egunkaria’, clausurado en 2003

GUILLERMO MALAINA ·15/04/2010 - 08:30h

Martxelo Otamendi, periodista absuelto el lunes por la Audiencia Nacional. - h. bilbao

Martxelo Otamendi, director de Egunkaria en el momento de su clausura, repasa los siete años vividos desde el cierre de este diario en euskera en 2003 hasta su absolución este lunes. Por primera vez denuncia que si bien la Fiscalía pidió el sobreseimiento del caso en 2006, la Guardia Civil formuló en el juicio en la Audiencia Nacional acusaciones más graves.

¿Se esperaba una absolución tan rotunda?

El tribunal manda recados entre líneas. Sobre las torturas, uno es para que los jueces sean más vigilantes y otro, para la Guardia Civil. Cuando dice también que no hay ninguna prueba, es otro recado a la Guardia Civil. También concluye que, en general, la clausura de un diario es de dudosa cobertura constitucional. Es interesante para que, si se puede, se revise el caso de Egin.

¿En su caso, hizo la Guardia Civil informes ad hoc?

"La Guardia Civil nos acusó más con Rubalcaba que con Acebes"

Todo lo hace ad hoc. En 2003, en tertulias de Madrid, se acusaba a la Ertzaintza de no actuar contra la kale borroka; a Ibarretxe, de dar cobertura a ETA; a un sistema escolar, de ser la guardería de ETA; a una entidad bancaria, de financiar a ETA... En ese totum revolutum, alguien dijo: "Vamos a por Egunkaria". La Guardia Civil preparó un informe con papeles de ETA, pero no se cierra un diario sin el o.k. político.

La Guardia Civil ha mantenido sus tesis hasta ahora, no como la Fiscalía.

La Guardia Civil de Acebes presentó el informe en 2003. Y esos mismos guardias civiles dicen en 2010 que somos miembros de la dirección de ETA. Digo esto porque la Guardia Civil ha hecho acusaciones más duras en esta época de Rubalcaba que con Acebes. Empezaron en 2003 acusándonos de ser colaboradores de ETA y han acabado diciendo que éramos miembros en grado de dirección. De todo esto se concluye que la Guardia Civil es un Estado dentro del Estado y hace lo que le da la gana, esté quien esté arriba, o no hay un control de calidad sobre sus acusaciones.

Mantiene que el objetivo de la causa contra Egunkaria era criminalizar el euskera.

Mira, un informe que la Guardia Civil metió a última hora dice que la promoción del euskera es lógica en la Administración, pero que la hecha por movimientos sociales está bajo las directrices de ETA.

¿En que situación deja este caso la Justicia en España?

Un poco peor de lo que ya estaba, sobre todo la Audiencia Nacional, heredera del TOP (Tribunal de Orden Público hasta 1976). La Audiencia Nacional es un tribunal ad hoc para los vascos, es perversa.

"La Audiencia Nacional es la heredera del TOP, es perversa"

¿Temen un recurso de las acusaciones en el Supremo?

Somos prudentes, pero la sentencia está bien formulada, es firme y no deja muchos resquicios a los recursos. Es buena.

Hablaba de las torturas. ¿Cómo están las denuncias?

La de Xabier Oleaga, en el Constitucional; la de Txema Auzmendi, en un limbo judicial en Madrid; la de Iñaki Uria está cerrada y la mía, pendiente en el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Yo estuve cinco días incomunicado, tres sin dormir. Me obligaron a hacer flexiones vestido y desnudo. Me pusieron un hierro en la sien que hizo clic. Sufrí vejaciones homofóbicas y, finalmente, me colocaron dos veces un plástico en la cabeza que me obturaba la nariz y la boca.

¿Cómo ha recibido el blog del lehendakari López tras conocerse la sentencia?

Contesto a nivel personal. Me hubiera bastado con la cuarta parte de lo que ha dicho si lo hubiera hecho dos meses antes del juicio. La Fiscalía decía no ver motivos para el juicio y Pastor (portavoz del PSE), también. Podría haber ido detrás. Bueno, pues sale la sentencia y el lehendakari escribe en su blog para decir que la Justicia ha funcionado. Pues, que no esté el lehendakari un año y medio en la cárcel, como Iñaki Uria, ni que lo torturen. Estoy decepcionado.