Archivo de Público
Lunes, 12 de Abril de 2010

El líder del PP renuncia a dar explicaciones por la Gürtel

Feijóo alaba a su jefe por "no decidir con ruido" sino "con sentido común y responsabilidad"

MARÍA JESÚS GÜEMES ·12/04/2010 - 00:30h

Mariano Rajoy y José Manuel Romay Beccaría, nuevo tesorero del PP ayer. - efe

Tras una semana muy complicada para el PP, Mariano Rajoy sacó ayer pecho en Santiago, presumiendo de la victoria de su partido en las elecciones gallegas de hace un año y recordando que su formación propició, también entonces, el cambio político en el País Vasco. Del caso Gürtel ni una palabra.

Escoltado por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y por el de los conservadores vascos, Antonio Basagoiti, Rajoy se centró en la crisis económica. La dirección da por cerrado el capítulo del ex tesorero Luis Bárcenas. Sobre todo después de que el pasado sábado este anunciara que asumía los costes de su defensa. Con ello el jefe de la oposición se liberaba de una pesada carga, pero no de todas porque aún permanece en el Grupo Popular. Fuentes del PP esperan que "poco a poco" se le convenza para irse al Mixto por voluntad propia.

Rajoy desautoriza a Mayor al afirmar que "el Gobierno no negocia con ETA"

El PP quiere echarle el candado a la trama de corrupción dirigida por Francisco Correa bajo el argumento de que "no hay nada nuevo". Rajoy no ha ordenado que se ponga en marcha ninguna investigación interna, como la que su formación en Baleares ha activado a raíz de la imputación de Jaume Matas. Tampoco parece dispuesto a darle más vueltas a los datos que apuntan hacia una posible financiación ilegal en la Comunitat Valenciana o Madrid. Al líder conservador, por lo visto, no le parece necesario dar explicaciones.

El nuevo tesorero, José Manuel Romay Beccaría, ayer presente en la celebración, echó balones fuera. Supone que las cuentas del partido "estarán bien". "No hay motivo para pensar en otra cosa", destacó pasando por alto las evidencias incluidas en el sumario. Además, se mostró "seguro" de que su antecesor ha hecho "una buena gestión". Beccaría no ha pensado ni por un instante en examinarla. Deja "la última palabra" en manos de la Justicia.

Feijóo habló de corrupción, pero sin referirse a la financiación irregular de su formación en la época de Pablo Crespo. El presidente gallego se mostró "orgulloso" de pertenecer al PP y de tener un líder que "no decide ni con ruido ni dejándose llevar por él, sino que lo hace con sentido común, tranquilidad y responsabilidad".

En el PP dicen que esperan convencer a Bárcenas para que deje su Grupo

"No dejemos que hagan juicios paralelos, confiemos en la democracia, el Estado de derecho y la Justicia. Los que lo hacen tienen miedo a la democracia y esta traerá el cambio en España de forma clara, nítida y libre", pronosticó. A su juicio, lo que hace falta en estos momentos son "líderes, políticas y gobiernos honestos".

"No conseguirán destruirnos"

Basagoiti aseguró que los socialistas intentan "hacer creer que todo el PP es igual a corrupción" pero que con ello no iban a lograr destruirlo. "No hay pajines, ni pepiños que sean capaces de aguantar la mirada a unos concejales del PP vasco, que se juegan la vida, para decirles que el PP es corrupto", afirmó tajante.

Durante su discurso, Rajoy denunció que Zapatero tiene "dos grandes obsesiones: la foto y la oposición". Y cargó duramente contra el rescate a Grecia porque se les puede ayudar pero "no a costa de España". El presidente del PP, al que se le veía cansado, señaló que la situación está tan mal que solo cabe hacerse una pregunta: "¿Cuándo va a convocar las elecciones Zapatero?"

Paro, déficit, austeridad Son las palabras que más emplea Rajoy en sus mítines. Tanto el sociólogo, Pedro Arriola, como el líder del PP andaluz, Javier Arenas, sus dos grandes asesores estratégicos le han convencido de que él debe apostar por ese discurso porque, al final, ante las urnas, los bolsillos se impondrán al caso Gürtel . "Coste electoral cero", vaticinó un dirigente del PP tras conocerse el sumario.

Rajoy afirmó que el PP "va a ganar" en 2012 a pesar de que a algunos "no les guste" y vayan a hacer "todo lo posible" para que no ocurra. Sus claves: "la moderación, la sensatez y el sentido común". Frente a "la desmesura, estridencia y exageración que se vive en algunos sectores". "Esos, al final, se quedan solos", anunció.

Por último terminó desautorizando a Jaime Mayor Oreja al mostrarse convencido de que el "Gobierno no está negociando con ETA" cuando el europarlamentario había dicho que estaba en marcha un segundo proceso de diálogo.