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Sábado, 10 de Abril de 2010

El presidente de Kirguizistán derrocado teme por su vida y acepta negociar su renuncia

EFE ·10/04/2010 - 09:14h

EFE - Imagen tomada el 23 de julio de 2009 que muestra al entonces candidato presidencial kirguís, Kurmanbek Bakíev, durante un acto electoral en Bishkek, Kirguizistán. EFE/Archivo

El depuesto presidente de Kirguizistán, Kurmanbek Bakíev, refugiado en el suroeste del país, anunció que está dispuesto a negociar las condiciones de su renuncia con las nuevas autoridades, aunque reconoció que teme por su vida.

"Si volviera ahora a Biskek (la capital), mi vida estaría en peligro. O me matan, o me entregan a la multitud afirmando que fui yo el que ordenó disparar y derramar la sangre", dijo Bakíev en una entrevista que cita hoy la agencia 24.kg.

Bakíev indicó al mismo tiempo que acepta celebrar negociaciones con el Gobierno provisional que asumió el poder tras los violentos choques entre policía y manifestantes opositores en Biskek, que según los últimos datos causaron 79 muertos y unos 1.500 heridos.

"Si quieren que renuncie, deben explicarme qué recibiré a cambio, y para ello hay que reunirse y negociarlo", afirmó en otra entrevista, con la edición rusa de la revista "Newsweek", que citan las agencias locales.

El mandatario derrocado confirmó que no controla la situación en el país, aunque tiene "determinada influencia" en el sur, y negó que él haya ordenado abrir fuego contra los manifestantes, que "fueron los primeros en disparar" contra la sede del Gobierno en Biskek.

La nueva líder kirguís, Rosa Otunbáyeva, aseguró la víspera que el Gobierno provisional garantiza la seguridad de Bakíev, reconoce su inmunidad y le permitiría abandonar el país, pero sólo en caso de que renuncie al cargo, "único tema" del posible diálogo con él.

Anunció que se ha dado una orden de busca y captura contra el hermano de Bakíev, Zhanysh, jefe de los servicios secretos que abrieron fuego contra la multitud, y de sus hijos Marat y Maxim, el primero responsable asimismo de abuso de fuerza y el segundo, que controlaba toda la economía kirguís, de delitos financieros.

Al respecto, Bakíev rechazó las acusaciones de nepotismo y corrupción y comparó a su clan familiar con el de los ex presidentes de EEUU, George Bush y George W. Bush, al recordar que el que el padre fuera jefe de Estado no impedía que el hijo fuera gobernador.

"¿Qué culpa tengo yo de que tengamos una familia tan numerosa? Todos (los familiares) estaban desde hace tiempo ocupados de esas cosas: unos como funcionarios del Estado y otros metidos en los negocios", dijo Bakíev, según la agencia Akipress.kg.

Mientras, el Gobierno provisional anunció que prepara un decreto sobre el cambio de poder que sustituirá la actual Carta Magna hasta la celebración en los próximos meses de un referéndum constitucional y de elecciones parlamentarias y presidenciales.

La proclamación de ese decreto permitirá en particular privar de la actual inmunidad al depuesto presidente Bakíev, dijo a la prensa en Biskek el viceprimer ministro, Azimbek Baknazárov.