Archivo de Público
Martes, 13 de Abril de 2010

El puerto de Simbad

A unos 200 km. de Mascate, la capital de Omán, Sur mantiene -aunque no se sabe por cuanto tiempo- el recuerdo de los fabricantes artesanales de butres, los barcos con los que navegaba Simbad.

ÁNGEL M. BERMEJO ·13/04/2010 - 09:38h

Ángel M. Bermejo - El puerto de Sur es apenas un cuenco de aguas oscuras rodeado por un anillo de casa blancas en el que flotaban los barcos de Simbad

Durante quince siglos, los butres fueron los barcos que dominaron las rutas del Índico. Desde su centro de operaciones en Omán llegaban por el sur hasta el actual Mozambique, y hacia el este eran siempre esperados en los puertos de la India. A veces alcanzaban las remotas tierras de la península de Malaca y a veces hasta China. Las aventuras que vivieron estos marinos cobraban forma en historias y leyendas que se transmitían de generación en generación. Simbad personifica a todos ellos.

Para ir en busca de su recuerdo hay que salir de Mascate, la capital omaní, y emprender el viaje en el tiempo y la leyenda. El destino es Sur, una pequeña ciudad donde -desde que hay memoria- se han construido los mejores butres.

Ahora hay una autopista que permite llegar en pocas horas, pero es mucho mejor viajar a este puerto mítico siguiendo la ruta de la costa, descubriendo a cada paso un litoral luminoso en el que el mar abraza al desierto. Allí hay aldeas de pescadores, como Fins. Las montañas cercanas están sajadas por profundos cañones por los que serpentean riachuelos que lucen ribetes verdes en sus orillas que contrastan con el fondo rocoso del paisaje. A su amparo surgen pequeños oasis donde se refugió la vida.

Por supuesto que en Sur hay una ciudad moderna, con edificios que apenas se diferencian de los de cualquier otra ciudad. Pero en su puerto siempre ha habido una visión única: decenas de butres anclados en las aguas de la bahía. Un cuenco de aguas oscuras codeado por un anillo de casa blancas en el que flotaban los barcos de Simbad.

Son maestros capaces de construir un barco de varios metros de eslora con miles de piezas de madera y sin necesidad de clavos metálicos ni planos.

Enfrente está la aldea de Alayjah, el verdadero hogar de los carpinteros de ribera que han construidos los butres. Un puente de reciente construcción permite pasar de una a otra, pero siempre ha habido que saltar a una barquita que cruzaba la bahía poblada de barcos.

Allí, al aire libre, están los talleres de estos carpinteros de ribera, maestros capaces de construir un barco de varios metros de eslora con miles de piezas de madera y sin necesidad de clavos metálicos ni planos.

Corren malos tiempos para ellos. Los omaníes empiezan a preferir lanchas rápidas de fibra de vidrio. No más viajes hacia África y Asia a bordo de estos butres que han mantenido su esencia durante muchos siglos. Se dice que los fenicios aprendieron aquí el arte de la navegación antes de instalarse en las costas del Líbano y abrir desde allí las rutas marítimas comerciales del Mediterráneo. El nombre de la ciudad de Tiro es la deformación griega y romana del que siempre tuvo en todas las lenguas locales: Sur.

Aunque los nuevos tiempos están cambiando con rapidez el aspecto de la ciudad todavía quedan en Sur y en Alayjah viejas casas de piedra de coral con fachadas encaladas y puertas y ventanas de madera tallada que recuerdan las de la lejana Zanzíbar. En esa isla los omaníes instalaron la base de un lucrativo negocio de venta de esclavos. Muchos de ellos pasaban por Sur.

Hoy, 200 años después, se percibe un ritmo africano en las melodías populares de Sur, un tono de piel más oscuro en los pescadores que cada tarde regresan con su cargamento de tiburones recién capturados, que entreveran su habla con palabras suajilis.

Cada año se construyen menos butres en Sur, pero permanecen las leyendas, las historias que se cuentan mientras se comparte un café oscuro y unos dátiles cerca de la bahía. Sur será siempre el puerto de Simbad.


CÓMO IR
Qatar Airways vuela entre Madrid y Mascate vía Doha. Desde la capital de Omán se puede llegar a Sur en avión, autobús o en coche alquilado. Alquilar un coche, normalmente un todoterreno, es la mejor manera de recorrer el país, sobre todo si que quiere visitar lugares más allá de las principales ciudades.

DÓNDE DORMIR Y DÓNDE COMER
Hotel Sur Plaza es el mejor hotel de Sur. También hay otros más económicos, como de Hotel Sur, en la zona del zoco. Muy cerca se encuentra el restaurante Sur Sea, especializado en pescado.

TORTUGAS
La costa en los alrededores de Sur es una buena zona para observar tortugas, cuando llegan a las playas a aovar, entre agosto y noviembre. Lugares como Ras al-Hadd (el extremo oriental del país y de la península Arábiga- y Ras al-Jinz son los lugares más conocidos. El Ras al-Hadd Resort es un alojamiento modesto que permite explorar esta zona, a unos 60 km. de Sur.