Archivo de Público
Miércoles, 7 de Abril de 2010

Condenado a 34 años de prisión el etarra Olarra Guridi por el asesinato de Muñoz Cariñanos

Ocupó la cúpula militar de ETA entre 1999 y 2002 junto a su novia.

SERVIMEDIA ·07/04/2010 - 16:32h

La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a 34 años de prisión al antiguo jefe de comandos de ETA Juan Antonio Olarra Guridi por haber ordenado el asesinato a tiros del médico y militar Antonio Muñoz Cariñanos, perpetrado en su consulta de Sevilla en octubre del año 2000.

Los magistrados de la Sección Tercera, presididos por Alfonso Guevara, han encontrado a Olarra Guridi culpable de los delitos de asesinato, tenencia ilícita de armas y falsificación en documento oficial.

El tribunal considera probado que Olarra Guridi propuso en 1999 a Jon Igor Solana y Harriet Iragui la formación del denominado "comando Erraia". Los dos etarras recibieron entonces cursillos sobre armamento, manejo de explosivos y robo de coches.

En julio de 1999, los dos etarras entraron en España e iniciaron una primera campaña que duró hasta finales de marzo del año 2000 y en la que recorrieron ciudades como Sevilla, Málaga o Granada, recopilando información sobre comisarías, cuarteles y otros edificios públicos, e hicieron seguimientos a empresarios, políticos, militares y periodistas.

En marzo de 2000, tras perder el contacto con la cúpula directiva de la organización terrorista, Solana e Iragui se trasladaron de nuevo a Francia, donde se reunieron con Olarra. El jefe de comandos les ordenó volver a España para llevar a cabo atentados contra las personas sobre las que habían recopilado información.

Una intensa carrera criminal

En concreto, les propuso atentar contra el concejal de Málaga José María Martín Carpena, contra el vicesecretario del PSOE en Andalucía José Asenjo Díaz y contra el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de esa comunidad autónoma Luis Portero García.

Olarra les entregó, entre otros materiales, cuatro kilos de explosivos y un millón de pesetas.

Después de asesinar a Portero, Martín Carpena y Asenjo Díaz, los dos etarras se asentaron en Sevilla. En octubre de 2000, Solana e Iragui asesinaron a tiros a Muñoz Cariñanos tras comprobar por teléfono que se encontraba en su consulta.

En su huida por las calles de Sevilla los etarras fueron interceptados por la policía. Tras un intenso tiroteo, los agentes detuvieron a Solana. Esa misma madrugada fue arrestado Iragui, quien había recibido un disparo en el brazo.

Además de los 34 años de prisión, el tribunal ha impuesto a Olarra Guridi la prohibición de volver a Sevilla. También deberá indemnizar con 901.518 euros a los herederos del médico asesinado.