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Miércoles, 7 de Abril de 2010

"Con dolor, no juego; si no rindo, me matan"

El brasileño se probó ayer, pero sigue con molestias "en los gestos" y no quiere forzar

HUGO JIMÉNEZ ·07/04/2010 - 08:30h

Kaká, durante un entrenamiento con el Madrid. - efe

"Si Kaká está en condiciones, debe jugar. Es un problema médico y esperemos que el sábado sólo sea un problema técnico". Pese a que Jorge Valdano, director general del Madrid, sugirió el pasado lunes a Pellegrini que Kaká debía ser titular en el clásico del próximo sábado ante el Barcelona, el brasileño no parece estar por la labor.

El centrocampista saltó ayer al campo de entrenamiento de la Ciudad Deportiva de Valdebebas junto a Drenthe, también convaleciente, pero abandonó la sesión a los pocos minutos de probarse. Kaká sintió de nuevo molestias en el aductor de la pierna derecha y su participación ante el Barcelona empieza a ser más que dudosa. Todo apunta a que el centrocampista no será titular en el clásico y hasta que ni entre en la convocatoria.

Según el jugador, todavía sigue teniendo dolores en los giros. Kaká no termina de encontrarse a pleno rendimiento físico y ayer prácticamente se autodescartó para el choque más importante de la temporada madridista. Su ausencia se deberá, principalmente, a sus pocas ganas de arriesgar. Una pubalgia con la que llegó el pasado verano del Milan le ha lastrado todo el año y Kaká no está dispuesto a que su dolencia empeore nuevamente. El brasileño quiere reaparecer sólo cuando esté a tope y así se lo hizo saber ayer al club.

"No volveré a jugar hasta que me encuentre al cien por cien. No reapareceré hasta que sienta que me encuentro bien del todo", argumentó ayer Kaká en Valdebebas. El brasileño tiene decidido que no jugará con el Madrid hasta que se vea capacitado de mostrar su mejor versión al Bernabéu. "Otras veces jugué sin haberme recuperado del todo de mis problemas y luego los aficionados me exigen que siempre dé mi mejor nivel", se justificó el medio por el que Florentino Pérez pagó el pasado verano 65 millones de euros al Milan.

Kaká está muy afectado por los silbidos que le dedicó la afición madridista cuando Pellegrini lo sustituyó en el encuentro de Liga de Campeones ante el Lyon y por el cambio en sí, y está empecinado en que sólo regresará cuando pueda revertir aquellos pitos en aplausos.

"Quiero jugar sin sentir ninguna molestia. No quiero volver si no me veo bien, sin dolores, porque sino no rindo a tope, luego me matan. No quiero que me silben otra vez", se justifica Kaká a sus compañeros más afines.

Se encuentra sólo al 80 %

Pese a todo, Kaká ha mejorado mucho de la dolencia. Todavía no ha desaparecido totalmente una contractura en el aductor derecho que le mantiene al margen del grupo desde el pasado 11 de marzo, pero el brasileño ha experimentado bastante mejoría. "No está todavía al cien por cien, pero ya está por lo menos al 80", apuntaban ayer a Público en voz baja fuentes del club madridista. En voz alta, según dicen, lo tienen prohibido según quién les pregunte.

Kaká es consciente de que su imagen en el club ha bajado en los últimos meses. Llegó como una estrella y no ha cuajado como tal. Se pasa demasiado tiempo en la enfermería, según el club, más de lo que obliga su estado físico, y también dedica espacio a compromisos personales. Su intervención en un anuncio publicitario un día que no se entrenó por lesión aún escuece.