Archivo de Público
Lunes, 5 de Abril de 2010

Rajoy explica sus silencios como "contundencia ante la corrupción"

El líder de los conservadores presume de firmeza ante la corrupción que asedia al PP

JESÚS MORENO ·05/04/2010 - 13:18h

EFE - El líder del PP, Mariano Rajoy (2d), que presidió la reunión del Comité Ejecutivo Nacional del partido, hoy en Madrid, acompañado del presidente Fundador, Manuel Fraga (d), la secretaria general, María Dolores de Cospedal (c), la portavoz parlamentaria, Soraya Sáenz de Santamaría y presidente del PP de Andalucía, Javier Arenas, durante la reunión.

Mariano Rajoy ha tratado hoy de convertir sus silencios ante los continuos casos de corrupción que asolan las filas conservadoras en una respuesta "contundente". 

En su intervención ante el Comité Ejecutivo Nacional de su partido, el presidente del PP ha hecho mención a la red Gürtel y al proceso contra el ex presidente balear, Jaume Matas. Rajoy ha considerado que el PP ha ido reaccionando caso a caso cuando se han ido conociendo los nombres de los implicados, "que han abandonado sus cargos administrativos y políticos". Del mismo modo, ha presumido de que Matas "ya no es militante del PP".

Sin embargo, la realidad es que cada vez que ha salido a la luz un caso de corrupción dentro del PP, la respuesta de Rajoy ha sido la de guardar silencio, y fueron los propios implicados los que presentaron su dimisión.

Así ocurrió en la red Gürtel. La trama corrupta de Francisco Correa se extendió en Madrid y Valencia como la pólvora. Los diputados Alberto López Viejo, Alberto Bosch y Benjamín Martín Vasco, todos hombres de confianza de la presidenta Esperanza Aguirre, presentaron su dimisión, no los expulsó el partido. Igualmente ocurrió con Guillermo Ortega, gerente del Mercado Puerta de Toledo, y los alcaldes de grandes municipios que se han visto implicados: es el caso de Ginés López (ex alcalde de Arganda del Rey) o Jesús Sepúlveda (ex alcalde de Pozuelo de Alarcón).

La respuesta en el País Valenciano fue similar. De hecho, la suspensión de militancia del número dos de Francisco Camps, Ricardo Costa, se produjo por "contradecir" la línea oficial del partido, no por su posible implicación en la red corrupta.

Igualmente sucedió en el caso Palma Arena . Ni antes de que Matas prestará declaración por el caso del velódromo balear, en el que se le imputan hasta doce casos de corrupción -con un desvió de 50 millones de euro s en la obra y un posible delito de financiación irregular del PP en el caso-, ni después de que se conociera el auto del juez, con una fianza en firme de tres millones de euros contra el ex ministro de José María Aznar, Rajoy no abrió la boca ni tomó medida alguna. Fue el propio Matas el que presentó su dimisión.

Los privilegios del tesorero del partido 

Especialmente sangrante es la respuesta del Partido Popular y del propio Rajoy ante la imputación de Luis Bárcenas, el ex tesorero nacional del PP. Al conocerse la implicación del Bárcenas, nuevamente el PP no lo cesó, sino que fue el propio tesorero el que se marchó.

Sin embargo, Rajoy le ha dado un mimo especial al ex tesorero. En primer lugar, los gastos del abogado que defiende a Bárcenas en la causa Gürtel son pagados por el propio PP. Maria Dolores de Cospedal, secretaria general de los conservadores, lo justifica por la "dedicación al partido en los últimos 30 años".

No en vano, Bárcenas conserva su despacho en la sede del partido nacional. La dirección del partido considera, como casi en cada caso,  que su renuncia es "transitoria", ya que confían en su inocencia.

Luis Bárcenas actualmente sigue ocupando su escaño en el Senado y ejerce como responsable de Finanzas del PP en la Cámara Baja, lo que le permite tener un hueco como vocal en su consejo de dirección. Algo que pone en entredicho la "contundencia" de la que presume Rajoy ante la corrupción.