Miércoles, 31 de Marzo de 2010

Brown promete menos inmigración, pero sin cuotas

Dedicó el miércoles un discurso a esta polémica con la intención de trazar una línea divisoria con los tories

IÑIGO SÁENZ DE UGARTE ·31/03/2010 - 21:00h

afp - Brown habla desde una tribuna donde se lee "Controlar la inmigración para un Reino Unido más justo".

El tema de la inmigración es un campo de minas para los políticos británicos. La presión de la prensa sensacionalista y de los sectores conservadores más derechistas han arraigado la idea de que el país no puede acoger a más extranjeros, a pesar de que las cifras reales ya indican un leve descenso en los últimos años.

Gordon Brown dedicó el miércoles un discurso a esta polémica con la intención de trazar una línea divisoria con los tories. El primer ministro descartó imponer límites anuales como pide la derecha, pero prometió restringir la llegada de inmigrantes poco cualificados. Además, se reducirá en 40.000 el número de estudiantes extranjeros que pueden matricularse en las universidades.

"La cuestión es quién tiene el mejor plan para controlar la inmigración dijo Brown, no quién puede apelar a nuestros peores instintos nacionalistas o xenófobos".

Brown sostuvo que la inmigración será menos necesaria cuando mejore la capacitación profesional de los británicos, y por tanto no se necesite importar mano de obra de fuera. Esta vez no empleó el polémico eslogan "empleos británicos para los trabajadores británicos" con el que intentó congraciarse con los votantes en el comienzo de su mandato.

Los tories exigen cuotas anuales para impedir que la población llegue a los 70 millones de habitantes en 20 años (ahora son 61), aunque muchos expertos niegan que el crecimiento demográfico pueda alcanzar esas cifras.

"Me gustaría que la inmigración neta bajara a los niveles de los años ochenta y noventa", dijo ayer Cameron. "Pero debemos decir a la gente que eso está relacionado con el fracaso en reformar el Estado del bienestar".

De hecho, la inmigración neta bajó en 83.000 personas entre 2006 y 2008, según datos oficiales. Pero los políticos suelen primar la percepción sobre la realidad.