Martes, 30 de Marzo de 2010

El tiro que se falla desde el pensamiento

Navarro acusa una crisis de lanzamientos desde la línea de tres puntos. Contra el Madrid no metió ninguno de sus quince intentos

MIGUEL ALBA ·30/03/2010 - 08:00h

F. Zueras - Navarro lanza ante la oposición de Oleson.

Detrás de cada tiro, hay un difícil juego de equilibrios que concluye en un cara gana la persona o cruz el aro. La rutina se acrecenta en jugadores como Juan Carlos Navarro. Un atacante de dibujos animados por su velocidad y equilibrio de pies. El creador de las bombas. El hombre del último tiro. La estadística sensacional. El lanzador impermeable a las malas rachas. Una verdad absoluta que ha cambiado de tendencia.

El triunfo en la Copa del Rey ha significado, paradójicamente, el inicio de su cadena de errores desde el triple. Sus números sorprenden desde los 6,25 metros (8/51 lanzamientos). La depresión azota desde el inicio de la serie ante el Madrid en la Euroliga (0/15). "Todos hemos pasado estas malas rachas", asegura José Manuel Beirán en su reflexión dual, la del tirador nato del pasado y la del psicólogo deportivo en el presente.

La serie, 8 de 51 en triples desde la Copa, ha roto el equilibrio de Navarro 

"¿Las causas? A veces se deben a cosas ajenas al baloncesto. Otras veces lo precipita un mal partido, incluso uno de esos malos lanzamientos que no tocan el aro". Borrada esta última opción, el bajón de Navarro se inicia en el encuentro de la polémica ante el Partizan en el Pionir. El alero acaba con un -1 de valoración (0/ 3 en tiros de dos y 1/4 en triples). En liga ACB, el bajón es espectacular. Pasa de promediar 17 puntos en los 20 primeros partidos a 9.4 en los siguientes. Los dos primeros partidos del mes de febrero, Navarro deja de ser titular, siendo sustituido por Basile. Promedia 17 minutos ante Estudiantes y Joventut. Ocurría tres días después del toque de atención ante el Partizan. A partir de entonces, el jugador del Barça se comporta de forma nerviosa, inquieta, sin confianza

Cambio de perfil

El típico perfil psicológico del anotador en crisis. "El tirador se come el coco sobremanera", ahonda Manel Comas. "Piensa que si no anota, sólo resta al equipo". Una autocrítica que siempre está presente. "Aunque quieras olvidarlo, está ahí en el subconsciente. Te pesa cuando tiras y eso te rompe el equilibrio, porque te vas cargando de negatividad. Cuando lanzas, rezas porque el balón entre cuando sabes que lo extraño es que vayas a anotar", recuerda Jou Llorente.

"En estas crisis, cuando lanzas pensando, fallas", defiende Beirán

Las dudas, entonces, ya están asentadas en la muñeca y la mente. "Lo peor que puede hacer un jugador es cambiar de mecánica", incide Comas, quien trató con killers como el Matraco Margall, Homicius o Perasovic. La medicina para el pensamiento es dejarlo en blanco. "Cuando tiras pensando, es cuando fallas", asegura Beirán. "Por eso, aunque parezca contradictorio, el lanzamiento más fácil es el que haces en el último segundo, porque no piensas. Lo tienes mecanizado y sale natural", continúa el ex jugador del Madrid.

En el caso de Navarro, detrás de esa naturalidad hay mucho trabajo en condiciones reales de partido. "Juan Carlos suele entrenar situaciones difíciles y complicadas, donde la colocación de los pies no es perfecta, donde tiene a más de un defensor encima", rebela Pepu Hernández, que vivió de cerca estas prácticas en su etapa de seleccionador. Porque el tiro mecánico se explora desde diferentes caminos. Homicius lo hacía desde la dificultad, lanzando triples con un balón de un diámetro casi idéntico al aro; Drazen Petrovic, desde la repetición, con series de 300 tiros libres tras los entrenamientos, o El Matraco, desde la lejanía, a más de ocho metros cuando, en su época, aún no existía la línea de 6,25. "En mi caso", cuenta Alberto Herreros, "llegaba antes a los entrenamientos para machacarme".

La repetición como salida

En todos, existía el mismo fondo: la repetición. El intento continuo. El salvoconducto para erradicar la crisis del tirador. "Juan Carlos debe seguir lanzando, aunque falle, hasta que alguien no leoponga en el banco", argumenta Pepu. Comas es de la misma idea. "Desinhíbite de responsabilidades, le diría, porque el responsable de que tires y falles soy yo". "Navarro está en crisis, nada más. Mayor problema sería que no se atreviera a tirar, que no es el caso", admite Beirán, quien también receta descanso. "Normalmente, no lo quieren porque el tirador es muy perfeccionista y piensa que relajarse no es la solución".

Su capacidad para sobrellevar el estrés preocupa de forma extrema en el Madrid. "Se le va a defender como si su serie fuera de 40 sobre 40", asevera Alberto Herreros como directivo de la sección de baloncesto. En Vistalegre, sinónimo de ambiente hostil, Navarro tiene ante sí la posibilidad de redimirse. "Sabemos que Juan Carlos se maneja bien en este tipo de situaciones, ante el público contrario, porque le sirven de acicate", sopesa Herreros.

"La clave de su rendimiento estará en los dos primeros lanzamientos", prosigue el ex jugador de Estudiantes y Madrid. "Si los falla, todo se le hará más complicado, aunque eso no significa que no anote el último tiro". Un rol que todos defienden para Juan Carlos, a pesar de su crisis de identidad. Algunos, como Comas, de forma categórica. "Aunque esté con 0/6, le daría el balón porque sé Navarro lo mete".