Lunes, 29 de Marzo de 2010

Premios Nobel de la Paz piden a ETA un alto el fuego "verificable"

Suscriben una declaración junto a ex líderes irlandeses y especialistas en conflictos políticos de Europa y EEUU. Reclaman al Gobierno que favorezca "una paz duradera"

GUILLERMO MALAINA ·29/03/2010 - 13:30h

Brian Currin asesoró a la izquierda abertzale para preparar el documento en el que apostaban por una.

Cuatro premios Nobel de la Paz, la Fundación Nelson Mandela, dos ex primeros ministros de Irlanda y 13 personalidades de Europa y EEUU especializadas en la resolución de conflictos políticos han suscrito una declaración a favor de impulsar un proceso de paz en Euskadi. En el texto, piden a ETA que abra "un alto el fuego permanente" y "verificable" por "un órgano internacional". Y apuntan que, a continuación, el Gobierno español debe responder "debidamente" para favorecer una "paz duradera".

La declaración vio la luz ayer en el Parlamento Europeo por boca de Brian Currin. La labor pública de este mediador suraficano ha ido in crescendo los últimos meses, desde que el pasado año asesoró en privado a la izquierda abertzale para preparar el documento sometido después a debate. Su resolución final, con una apuesta por las vías políticas, no ha satisfecho a la mayor parte de las fuerzas políticas, que insisten en reclamar a la ilegalizada Batasuna que condene la violencia de ETA.

En esta coyuntura, la declaración suscrita ahora por cuatro premios Nobel de la Paz (Desmond Tutu, Frederik Willem de Klerk, John Hume y Betty Williams), la Fundación Nelson Mandela, dos ex líderes irlandeses (Mary Robinson y Albert Reynolds), así como 13 personalidades de Europa y EEUU se revela como la mayor muestra de confianza recibida por la izquierda abertzale desde que, en febrero, anunció la resolución final de su debate con una apuesta por las vías políticas.

"Nosotros, los abajo firmantes" comienzan su declaración "damos la bienvenida y elogiamos los pasos propuestos y el nuevo compromiso público de la izquierda abertzale con los medios exclusivamente políticos y democráticos y una total ausencia de violencia para conseguir sus objetivos políticos". Y agrega: "Plenamente realizado, este compromiso puede ser un paso fundamental para poner fin al último conflicto en Europa".

Los dos siguientes puntos de la declaración tienen dos destinatarios concretos: ETA y el Gobierno español. Para favorecer un proceso de paz, los firmantes del escrito reclaman a la banda un "alto el fuego permanente y completamente verificable". Según Currin, la tregua debería estar "supervisada por un órgano internacional independiente", pues sin ese control no generaría "confianza" por la ruptura del anterior proceso con el atentado en la T-4.

Avances

El segundo mensaje es para el Ejecutivo. Según los firmantes, "tal declaración [de tregua], debidamente respondida por el Gobierno español, permitiría que los nuevos esfuerzos políticos y democráticos avancen, las diferencias sean resueltas y se alcance una paz duradera".

Hoy por hoy es una incógnita si esta declaración internacional puede influir o no tanto en ETA como en el Ejecutivo de Zapatero en los próximos meses, pero, a priori, no encaja en el planteamiento inicial de ambos.

La banda armada ha hecho público este año dos comunicados de apoyo al "proceso democrático" que reivindica la izquierda abertzale, pero en su primer mensaje, del 17 de enero, señaló que no preveía un alto el fuego: "Una tregua no trae como consecuencia que haya un proceso democrático", dijo.

El Gobierno, por su parte, mantiene su tesis de que, después de tres procesos negociadores desde los años ochenta, no habrá un cuarto, a menos que ETA anuncie unilateralmente el abandono de las armas. Y sobre esa estrategia, el Ejecutivo quiere estrechar aún más el cerco a la izquierda abertzale con una reforma legal para cerrarle todos los pasos a las urnas de 2011.

Currin advirtió de que si en un año "no ha pasado nada, sería muy triste". A su juicio, la izquierda abertzale debe pedir ahora a ETA la apertura de un alto el fuego, y si lo logra, el Gobierno debería responder con medidas como la legalización de Batasuna. Currin dijo también esperar que si, tras esta declaración, ETA continúa con los atentados, "la izquierda abertzale condene la violencia".

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