Lunes, 29 de Marzo de 2010

Berlusconi suspende el test de la participación

La primera jornada de las elecciones regionales en Italia termina con al menos siete puntos más de abstención

SANDRA BUXADERAS ·29/03/2010 - 00:10h

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha convertido las elecciones regionales en Italia en un plebiscito y cuando queda por saber el desarrollo de la segunda jornada electoral hoy, ha suspendido el primer examen: el de la participación. El líder de la derecha no logró ayer, durante la primera jornada, arrastrar a los italianos a las urnas, pues a las siete de la tarde sólo había votado el 35,4% de los electores, un 7% menos que en la convocatoria de 2005.

La mayoría de analistas considera que el aumento de la abstención perjudicará especialmente las posibilidades de su partido, el Pueblo de la Libertad.

Los analistas creen que la abstención penalizará a los conservadores

La cita de ayer y hoy servirá para renovar las juntas de 13 regiones, 4 provincias y 453 municipios. Pero si el primer ministro obtiene una victoria holgada, se considerará legitimado para proseguir sus reformas judiciales, que nacen con el objetivo de salvarle de sus procesos penales y que podrían socavar la independencia y la eficacia de la Justicia italiana.

Entre estos proyectos, está el de limitar las escuchas telefónicas durante las investigaciones, el sometimiento de los fiscales al Gobierno, y la inmunidad judicial de Berlusconi, a quien el Tribunal Constitucional le ha anulado por dos veces una pretensión parecida.

Además, Berlusconi ha sostenido que un respaldo en las urnas le permitirá iniciar una reforma de la Constitución con el fin de que el jefe del Estado o el del Gobierno en este punto tan importante, el mandatario ha jugado al despistesean elegidos directamente por los ciudadanos sin la intermediación del Parlamento.

La ausencia del PDL de Lacio ha dado una imagen de ineficacia

Estas elecciones también serán un test para Pier Luigi Bersani, el tercer líder del Partido Demócrata principal partido de la oposición en poco más de un año.

El primer ministro considera que vencer en Veneto, Lombardía, Campania y Calabria será la llave de su victoria. Bersani ha apuntado hacia Emilia-Romaña, Toscana, Las Marcas, Umbria, Liguria, Basilicata y Puglia. Pero ahí donde la competición será más feroz será en dos regiones clave, hasta ahora en manos de la izquierda, la de Turín, Piamonte, y la de Roma, el Lacio.

El revés en el Lacio

Berlusconi ha nombrado para Piamonte a un candidato de la Liga Norte, Roberto Cota, y si este vence, el triunfo puede ser amargo pues la Liga reclamará más poder. En el Lacio, el partido de Berlusconi, el Pueblo de la Libertad (PDL), pensaba tener grandes posibilidades de ganar, pero su candidata, Renata Polverini, ha sufrido un duro revés porque el delegado del partido no presentó las listas a tiempo y el partido quedó fuera de la competición.

Los electores deberán votar a la lista cívica de Polverini o a otros partidos coaligados con el PDL. Pero entre el electorado ha calado la imagen de ineficacia del partido de Berlusconi pues las críticas llovieron incluso de los periódicos de la derecha. La izquierda, por otra parte, ha tenido dificultades para encontrar un candidato y finalmente ha presentado a la ex comisaria europea Emma Bonnino, del Partido Radical, que ha sido públicamente criticada por la Iglesia por estar a favor del aborto.

Las regiones italianas destinan más del 80% de su presupuesto a la sanidad, pero los electores han captado el mensaje de Berlusconi de que está en juego la política nacional.

"Desafortunadamente, han conseguido que estas elecciones se hayan transformado en nacionales", explicaba ayer a la salida de un colegio electoral el matrimonio formado por Carlo y Giuseppina, de 50 años. "Hemos votado por Bonino, porque la vemos más seria y transparente", aseguraban.

En cambio, Valeria, de 29 años, dependienta de una tienda de cosmética, votó ayer por Polverini porque aunque confesó desconocer a la candidata, el suyo era "un voto de apoyo a Berlusconi". También votó a la derecha Anna, maestra de escuela: "Estoy, como ha dicho el Papa, por los valores irrenunciables, en contra del aborto, del matrimonio gay y de los hijos fuera del matrimonio".

Laura, secretaria de una agencia de comunicación, de 25 años, pasó de largo del colegio electoral y engrosó la lista de abstencionistas: "Las dos candidatas me parecen igual de malas", argumentó.