Domingo, 28 de Marzo de 2010

HRW denuncia la matanza de 321 civiles por la guerrilla en la República Democrática del Congo

EFE ·28/03/2010 - 11:58h

EFE - Familias desplazadas dentro de su propio país llegan al campamento de refugiados de Mugunga-2 camp en las afueras de Goma, en la República Democrática del Congo. EFE/Archivo

El movimiento rebelde ugandés del Ejército de Resistencia del Señor (LRA, en inglés) mató al menos a 321 civiles en cuatro días de incursiones en el nordeste de la República Democrática del Congo (RDC) en diciembre pasado, revela hoy la organización Human Rights Watch (HRW) en su página web.

Los asesinatos se produjeron en el área de Makombo y al retirarse los rebeldes ugandeses se llevaron a 250 personas secuestradas, incluidos 80 niños, señala Anneke Van Woudenberg, la principal investigadora de HRW en África, en un informe.

"La masacre de Makombo es una de las peores cometidas por el LRA en sus 23 años de sangrienta historia y aún así, no se informó de ella durante meses", según Van Woudenberg, para quien esto demuestra que el LRA sigue siendo una grave amenaza para los civiles y no ha sido neutralizado, como afirman las autoridades de Uganda y la RDC.

Los insurgentes del LRA, obligados por el Ejército de Uganda a abandonar el norte del país en 2006, han establecido nuevas bases en el nordeste de la RDC, el sur de Sudán y el este de la República Centroafricana, donde atacan a la población para aprovisionarse de comida y secuestrar a jóvenes que usan como sirvientes.

Uganda ha firmado acuerdos con los gobiernos de los países vecinos para perseguir en sus territorios a los rebeldes del LRA.

El informe de HRW, de 67 páginas y titulado "Senda de la muerte-Atrocidades del LRA en el nordeste del Congo", es el primer documento detallado de la masacre de Makombo y otras barbaridades cometidas por el LRA en la RDC en 2009 y los primeros meses de 2010.

Basado en datos obtenidos por su propia misión de investigación en el área de la masacre en febrero pasado, el texto documenta los brutales asesinatos que del LRA entre el 14 y el 17 de diciembre de 2009 en el área de Makombo, en la provincia Oriental de la RDC.

Los guerrilleros atacaron al menos diez aldeas, donde la mayoría de las víctimas mortales fueron hombres, a quienes los insurgentes maniataron primero para matarlos luego con machetes, hachas o garrotes, con los que les quebraron la cabeza, según HRW.

Entre los muertos hay al menos 13 mujeres y 23 niños, el menor de ellos una niña de 3 años a la que los insurgentes quemaron viva.

Los rebeldes mataron también a muchos de los secuestrados que caminaban muy lentamente o trataron de escapar, indica HRW, que cita el relato de aquellos que consiguieron huir.

Por su parte, familiares de los fallecidos y autoridades locales dijeron que los cadáveres de las víctimas fueron hallados a lo largo de los 105 kilómetros que separan Makombo y el remoto pueblo de Tapili, mientras que otros testigos relataron a HRW que tras los ataques, toda el área quedó impregnada con el "hedor de la muerte".

HRW subraya que la Misión de la ONU en la RDC (MONUC) mantiene alrededor de mil soldados en las áreas del nordeste congolés en las que usualmente opera el LRA, un contingente inadecuado para proteger a las poblaciones civiles en una zona tan vasta.

No obstante, en lugar de enviar más tropas, la MONUC, presionada por el Gobierno congolés para que se retire del país en julio de 2011, está considerando retirar parte de sus soldados en junio próximo, en la primera fase de su retirada final, según HRW.

"La población del nordeste del Congo necesita desesperadamente más protección, no menos, y el Consejo de Seguridad de la ONU debe detener cualquier retirada de las tropas de la MONUC de las áreas en las que el LRA amenaza con matar y secuestrar a civiles", exige Van Woudenberg.

A mediados de abril próximo, miembros de la ONU visitarán la RDC para discutir con las autoridades locales los planes de la MONUC para su retirada del país y la protección de civiles.

El LRA, que originalmente afirmaba querer establecer un gobierno en Uganda basado en los Diez Mandamientos bíblicos, es uno de los grupos rebeldes más brutales de África subsahariana y entre sus prácticas habituales se cuentan el secuestro de menores, el entrenamiento de niños soldado, las violaciones masivas y los asesinatos indiscriminados.