Sábado, 27 de Marzo de 2010

El Muro de la equidistancia

"Es tan importante que Obama empiece a hablar de imponer una solución a Israel"

PERE RUSIÑOL ·27/03/2010 - 22:29h

A veces, la equidistancia puede ser una muestra de sabiduría. Pero en el conflicto de Oriente Próximo ayuda a perpetuar una situación que todo el mundo debería estar interesado en resolver. Por esto es tan importante que Obama empiece a hablar de imponer una solución a Israel en lugar de limitarse a la cantinela habitual de pedir a unos y otros que hagan el favor de negociar de una puñetera vez.

Si se quiere comprender la situación de los Territorios Ocupados, es necesario dejar de lado los grandes conceptos y volver a lo más básico: por ejemplo, un Muro separa de repente mi casa de mi huerta y del pozo de agua. ¿Cómo hago para comer y beber?

Hablamos de un rincón del que no es posible salir si se quiere regresar y adonde no pueden volver los familiares que partieron hacia el exilio hace ya 60 años. Y si quiero trabajar, sólo me queda una posibilidad: sumarme a la construcción de la autovía que arrancará mis olivos milenarios y arrasará mis tierras, que ni siquiera podré utilizar.

Hay infinidad de ejemplos cotidianos tan sangrantes como estos y que encima no pueden denunciarse a ninguna instancia porque la ONU ya lleva décadas dándome la razón sin que pase nada. Al contrario: el ocupante avanza y avanza y avanza y avanza.

En estas condiciones, los llamamientos equidistantes son oxígeno para el ocupante de hoy pero cianuro para el futuro de Israel. Si se quiere resolver el conflicto, hay que derribar el Muro de la equidistancia. ¿Lo hará de verdad Obama?