Sábado, 27 de Marzo de 2010

El PP espera que Matas renuncie a su militancia

Mariano Rajoy elude a los periodistas y mantiene su silencio

MARÍA JESÚS GÜEMES ·27/03/2010 - 08:00h

La vicesecretaria de organización del PP, Ana Mato, junto a Mariano Rajoy ayer en el Congreso.

El PP tiene dos salidas: o echa a Jaume Matas del partido o el ex president del Govern balear renuncia a su carnet de militante por voluntad propia. Los conservadores preferirían que ocurriese esto último. De ese modo, el ex ministro de José María Aznar les haría un favor, algo así como "un último servicio". Su suspensión de militancia está en el aire y consideran que eso "sería lo más sencillo".

El partido de Mariano Rajoy vive estos días una agonía importante viendo cómo Matas, uno de sus principales barones territoriales hasta las elecciones de 2007, desfila ante la Justicia por el caso Palma Arena, el incremento de su patrimonio personal y la supuesta financiación irregular de la formación regional.

Todos los dirigentes del PP estaban ayer pendientes del desarrollo de los acontecimientos. Tras conocerse la petición de la Fiscalía Anticorrupción prisión eludible con fianza de tres millones de euros y saberse que el juez José Castro le retiraba el pasaporte, la preocupación se extendía por el PP. "Pinta grave", reconocían. A las diez de la mañana del lunes se conocerá la resolución judicial. Ese es el plazo límite para la actuación del PP balear. Entonces tendrá que anunciar las medidas que emprende contra su ex líder y, si este no ha abandonado ya el partido, probablemente le exigirán que renuncie a su condición de afiliado.

"No se descarta que sea él quien dé el paso", señalaban ayer desde el PP balear. Pero si no lo hace, los conservadores tendrán que reaccionar. Si se dan "hechos probados" de delito, el nuevo presidente del partido, José Ramón Bauzá, ha prometido actuar "con contundencia". Ayer, mantenía la prudencia.

Mariano Rajoy también espera a que llegue ese momento para pronunciarse. Hasta ahora ha evitado por todos los medios hacerlo. Así, ayer, en la reunión que mantuvo con sus diputados del área económica en el Congreso, el líder del PP tuvo que sortear a los medios de comunicación como pudo. "Por favor, déjenme paso", era su ruego.

Desde que saltó el escándalo, Rajoy ha preferido permanecer al margen

El jefe de la oposición se negó a aclarar si iba o no a suspender a Matas. Pero son muchos los parlamentarios que se mostraban partidarios de hacerlo automáticamente. "Después de lo ocurrido con Luis Bárcenas, imputado en el caso Gürtel, no nos podemos permitir otro desgaste de imagen semejante", señalaba un parlamentario.

Desde que saltó el escándalo, Rajoy ha preferido permanecer al margen. Matas, como titular de Medio Ambiente, fue compañero suyo en numerosos consejos de ministros y también se le consideraba amigo porque compartieron vacaciones juntos.

En 2004, tras su primera derrota electoral, Rajoy se miraba en el espejo de Matas. En una visita a las islas, el líder conservador afirmó que seguiría su ejemplo para recuperar el Gobierno de España. "Vamos a intentar hacer en España lo que Jaume y todos vosotros hicisteis en Balears", proclamó. Y ahí quedó para la historia.

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