Viernes, 26 de Marzo de 2010

La policía fracasa en la búsqueda de los restos de Sara Morales

Los huesos localizados no pertenecen a un humano

SUSANA HIDALGO ·26/03/2010 - 12:27h

Combo de fotografías con las labores de drenaje del pozo. FOTO: Desiree Martín

La Policía Nacional ha dado por finalizados los trabajos en el pozo de Jinámar, en Las Palmas de Gran Canaria, donde se trataba de recuperar una bolsa con restos óseos localizada por una cámara subacuática dentro de la investigación de la niña desaparecida Sara Morales.

La decisión se ha tomado después de que se hayan concluido que en la zona que aún queda por rastrear es imposible que puedan localizarse huesos humanos. En el lodo que ya ha sido sacado, sólo se han encontrado "huesos de menor tamaño del esperado", según explicó ayer Concepción de Vega, la jefa superior de Policía de Canarias. Estos restos y otros objetos "dignos de ser investigados" han sido enviados a la Policía Científica de Canarias para ser analizados. Ni De Vega ni el subdelegado del Gobierno, Vicente Oliva, supieron explicar qué ha pasado. La policía no ha aclarado si la bolsa con los restos óseos se ha perdido en una de las galerías subterráneas, o si se ha roto y la imagen que tomó la cámara subacuática ha distorsionado el tamaño real de esos huesos.

Además, "el especialista en el pozo", según De Vega, ha advertido de que las compuertas están a punto de estallar y ha subrayado de que no se responsabiliza de lo que pueda suceder. "Hay serios problemas de seguridad", afirmó la jefa de Policía.

Ayer se produjeron problemas con la bomba, que se subsanaron, permitiendo, aunque a bajo rendimiento, que la máquina permaneciera bombeando agua en el pozo durante toda la noche. Pero por la mañana todo había cambiado, a mediodía se precintaba el pozo y con él las esperanzas de la familia de Sara Morales de cerrar por fin el caso. Ayer, sus padres habían salido al campo con su otra hija, Alba, por consejo médico y liberarse así de la presión vivida estos días. Sara Morales desapareció el 30 de julio de 2006 en los alrededores del centro comercial La Ballena, donde había quedado con un amigo. Nunca llegó a la cita.