Viernes, 26 de Marzo de 2010

Vacaciones por decreto de Chávez

La Semana Santa será festiva en Venezuela para combatir la crisis energética

DANIEL LOZANO ·26/03/2010 - 00:15h

d. fernández / efe - El presidente venezolano, en el Palacio de Miraflores. la sede de la jefatura de Estado en Venezuela.

"Toda la Semana Santa va a ser feriada [festiva]. El objetivo fundamental no es la flojera, sino ahorrar energía. No se olvide nadie de apagar la luz y cerrar el grifo". Hugo Chávez, maestro de la dramaturgia, sorprendió ayer a toda Venezuela con un anuncio de última hora. La Semana Santa se prolongará este año durante siete días tras declararse "feriados" lunes, martes y miércoles, con las habituales excepciones de servicios públicos y algunos centros comerciales.

¿Qué pasa en Venezuela para tomar medidas de este calado? El país sufre una descomunal crisis de electricidad, con continuos apagones en el interior y un variado puzle de restricciones eléctricas en Caracas. Objetivo: evitar el colapso energético, desechado por el Gobierno pero temido por expertos.

¿Cómo ha llegado a esta situación un país millonario en petróleo y gas, que vendía energía a Brasil hasta hace muy poco? El Gobierno achaca todos los males a la terrible sequía provocada por el fenómeno atmosférico El Niño.

"El 70% de la energía se produce en el sistema hidroeléctrico del embalse del Guri, muy cerca hoy de su nivel crítico. Pero es una energía limpia, nuestro orgullo", explica a Público Ana Elisa Osorio, dirigente del PSUV. "Ahora estamos ahorrando, reduciendo horario y el gasto de grandes consumidores". Pero no sólo se trata de la sequía o del tradicional derroche del venezolano, capaz de consumir el doble que un brasileño.

Un desastre previsible

Desde hace siete años, los expertos advertían al Gobierno. No se ejecutaban los grandes proyectos y el sistema eléctrico nacional caía en el olvido. Presupuestos millonarios volaban engullidos por la ineficacia y la corrupción.

"El racionamiento eléctrico es otro ejemplo [de desastre]. Se necesita gente con autonomía moral para decir no al presidente". La contundencia de estas afirmaciones no procede de la denostada oposición. Las firma Heinz Diete-rich, creador del concepto "socialismo del siglo XXI" y gurú presidencial durante años. Y es que las medidas aplicadas hasta ahora se han movido entre el rechazo, la resignación y el escepticismo.

Los primeros cortes de luz en Caracas fueron recibidos con uñas y dientes, y tan afilados estaban que Chávez echó marcha atrás en 48 horas arrastrando la cabeza del ministro. Después se han aplicado reducciones de horario en oficinas públicas y centros comerciales, cortes de luz a empresas "derrochadoras" y otra serie de medidas que el 65% de la población considera ineficaces, según los sondeos.

Está por ver si el superpuente de Semana Santa puede ahorrar entre el 5% y 10% de la energía de un mes, tal y como sueña el Gobierno. En cambio, para la oposición es una medida populista, "un artificio para evadir el problema que tiene encima", denunció Antonio Ledezma, alcalde mayor de Caracas. "Una medida poco efectiva. Nos preocupa la caída de la producción", criticó por su parte Noel Álvarez, presidente de los empresarios.