Jueves, 25 de Marzo de 2010

El Vaticano atribuye las denuncias al Papa a una conjura

Los periódicos del Vaticano se rebelan contra las informaciones de 'The New York Times'

AGENCIAS ·25/03/2010 - 17:41h

Defensa cerrada en torno a Benedicto XVI.  Ante las informaciones publicadas este jueves por el prestigioso diario estadounidense The New York Times, el Vaticano ha denunciado lo que interpreta como un "evidente e innoble intento de golpear a cualquier coste" al Papa.

La denuncia la vierte el diario vespertino de la Santa Sede, L'Osservatore Romano, que acusa a la prensa internacional de difundir una imagen de la Iglesia Católica "como si fuese la única responsable de los abusos sexuales, lo que no se corresponde con la realidad".

En una nota titulada Ningún encubrimiento, el diario del Vaticano señala que los criterios de Benedicto XVI para afrontar los casos de sacerdotes pederastas son "transparencia, firmeza y severidad".

El vespertino vaticano agregó que se trata de un modo de actuar "coherente con su historia personal", que "evidentemente no gusta a quienes preferirían poder instrumentalizar, sin base alguna, horribles episodios y casos dolorosos de hace varias decenas de años".

Según The New York Times, las máximas autoridades del Vaticano, incluido el futuro Papa Benedicto XVI, encubrieron al sacerdote estadounidense en un caso de pederastia.

"Es un evidente e innoble intento de golpear a cualquier coste" 

El periódico utiliza unos documentos que proceden de la causa judicial abierta contra el reverendo Lawrence C. Murphy, que trabajó durante más de 20 años, entre 1950 y 1974, en una escuela para niños sordos de Wisconsin.

El diario estadounidense informa hoy de que el entonces cardenal Joseph Ratzinger, quien era prefecto para la Congregación para la doctrina de la Fe, y otros responsables eclesiásticos discutieron sobre la expulsión del cura, pero la prioridad mayor fue proteger a la Iglesia del escándalo.

"L'Osservatore Romano" hace una reconstrucción de los hechos y señala que los informes sobre la conducta del sacerdote fueron enviados por el arzobispo de Milwaukee en 1996 a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que dirigía el cardenal Joseph Ratzinger, actual Papa.

En dichos informes sólo se hacía referencia a la violación del sacramento de la penitencia y no a las acusaciones de abusos sexuales.

El diario del Vaticano asegura que sobre el caso Murphy "no ha habido ocultación" y ello se puede ver en la documentación que adjunta el diario estadounidense, que incluye un carta del cura pederasta a Ratzinger en 1998 pidiendo que su proceso fuera interrumpido debido a su grave estado de salud.

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