Miércoles, 24 de Marzo de 2010

El cierre del nuevo tratado START, pendiente de una conversación de Obama y Medvédev

EFE ·24/03/2010 - 16:36h

EFE - El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, durante una reunión en Moscú el pasado jueves.

El nuevo tratado de desarme nuclear entre EE.UU. y Rusia, que sustituirá al START, está "extremadamente cerca" de cerrarse, pero necesita aún una última conversación entre los presidentes Barack Obama y Dmitri Medvédev, según la Casa Blanca.

El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó hoy en su rueda de prensa diaria que las partes se encuentran ya "muy próximas", pero antes de poder dar por cerrado el acuerdo tendrán que conversar Obama y Medvédev, un diálogo que tendrá lugar "en los próximos días".

Por su parte, el portavoz del Departamento de Estado Mark Toner aseguró que Washington y Moscú están "extremadamente cerca" de concluir el acuerdo, pero aún trabajan en algunos flecos técnicos, que no especificó.

Obama se reunió hoy por espacio de una hora con el presidente del Comité de Asuntos Exteriores del Senado, John Kerry, y el republicano de mayor rango en ese órgano, Richard Lugar, para hablar sobre el nuevo tratado, que reemplazará al START de 1991 que expiró el pasado diciembre.

El Congreso estadounidense, y la Duma rusa, deberán ratificar el tratado para que pueda entrar en vigor.

Tanto EE.UU. como Rusia han indicado que, en cualquier caso, sí hay acuerdo sobre el lugar donde Medvédev y Obama firmarían el acuerdo, en Praga.

En Moscú, el Kremlin ha indicado que los dos países ya han resuelto todos los puntos del nuevo tratado de desarme.

"Actualmente, todos los documentos del nuevo tratado de armas estratégicas ofensivas han sido consensuados", señaló una fuente de la presidencia rusa. Ahora se deben plasmar por escrito esos acuerdos, lo que podría demorarse algunos días.

Rusia y Estados Unidos iniciaron el 9 de marzo en Ginebra la última ronda de negociaciones sobre desarme que abrieron hace casi un año en Londres por los presidentes ruso, Dmitri Medvédev, y estadounidense, Barack Obama.

Los dos mandatarios acordaron que el nuevo tratado de desarme debe reducir el número de cabezas nucleares de cada país a una cifra de entre 1.500 y 1.675 en sus primeros siete años de vigencia.