Jueves, 25 de Marzo de 2010

Canciones para ver el lado luminoso de la vida

Delafé y las Flores Azules vuelven con otro disco optimista

JESÚS MIGUEL MARCOS ·25/03/2010 - 08:00h

JESÚS MIGUEL MARCOS - Oscar DAniello y Helena Miquel, los miembros del dúo.

Acostumbrados a artistas sombríos y torturados que aparentan tener diez años más de lo que figura en su pasaporte a causa de las más diversas adicciones, ver un vídeo en el que un tipo bien vestido y aparentemente sano va cantando por la calle lo bien que se siente es tan inverosímil que te quedas esperando el momento en que le caiga un andamio en la cabeza. Pero en el universo de Delafé y las Flores Azules ni se caen los andamios ni se anuncian malas noticias. Ni siquiera llueve. "A todos nos pasan cosas buenas y malas, así que, ¿por qué no reivindicar las buenas?. Queremos dar un mensaje positivo que levante el ánimo de la gente. Incluso ayudarnos a nosotros mismos", explica Helena Miquel, cantante del grupo.

Acaban de publicar su tercer disco, Vs. las trompetas de la muerte, el primero sin Marc Barrachina, que dejó el proyecto porque quería probar con sonidos más latinos. La trompeta de la muerte es un tipo de seta que por su aspecto negruzco parece tóxica, pero que en realidad es un manjar. "Jugamos a pensar que en lo aparentemente malo hay algo bueno. De las malas experiencias se puede sacar algo bueno", indica la vocalista.

El concepto musical del grupo estaba determinado desde que se juntaron hace siete años: hacer hip hop optimista con estribillos pop y utilizando como referencias el soul y el funky. Tanto Helena como el otro 50% del grupo, Óscar DAniello, habían militado en grupos indies (Óscar todavía es el batería de Mishima), pero la repercusión de Delafé superó sus expectativas. "Nunca te planteas a cuánto público vas a llegar, pero cuando haces música siempre deseas llegar al mayor número de gente posible", afirma Helena.

Duro de oído

Dejaron sus trabajos y con su anterior disco dieron más de cien conciertos en un año. "Yo era profesor y me costó dejar las clases", confiesa Óscar, "pero era la oportunidad de hacer realidad nuestro sueño de hacer música. Hay muchas maneras de vivir de la música. Yo ni soy músico ni se cantar. Soy incapaz de afinar una nota, pero utilizo otras armas, principalmente en el plano creativo".

Delafé y las Flores Azules hablan en sus canciones de esas cosas pequeñas que tejen la rutina de colores chillones: levantarse con sol, nadar en el mar, beber una cerveza, ver un partido de fútbol e incluso hacer la compra son situaciones potenciales de convertirse en canción. "El tema de La compra tiene mucho sentido del humor. Es algo que nos da pereza hacer y aquí lo enfocamos de forma divertida", comenta Helena. Y concluye asumiendo que "no son grandes temas, pero al menos te hacen sentir bien".