Miércoles, 24 de Marzo de 2010

Merkel se siente abanderada de la estabilidad del euro y aún no ve ayudas

EFE ·24/03/2010 - 15:38h

EFE - El euro se mantiene en su nivel más bajo de los últimos diez meses tras perder en la apertura y debido a la crisis de Grecia la barrera de los 1,35 dólares. EFE/Archivo

La canciller alemana, Angela Merkel, acude a la cumbre de Bruselas sintiéndose abanderada de la estabilidad del euro y por ello dirá "no" a todo lo que implique una ayuda "precipitada" a Grecia.

En contra de lo que ha señalado estos días uno de sus aliados tradicionales, el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, Merkel no ve que la solidaridad deba anteponerse a la estabilidad de la moneda única.

"¿Quien dice que es mejor europeo el que ofrece ayudas rápidas poniendo así en peligro la estabilidad y no el que piensa a largo plazo y da prioridad a ésta?", dijeron hoy fuentes del Gobierno de Merkel que hablaron bajo condición de anonimato.

Con ello, las citadas fuentes reaccionaron a las crecientes críticas que se oyen desde varias capitales y que ven un cambio de rumbo en la política alemana, y temen que el Gobierno de Berlín abandone su tradicional postura como guardián del europeísmo y se convierta en un nacionalista que sólo vela por sus intereses.

El diario "Frankfurter Allgemeine" sostenía hoy en su editorial que la crisis de la deuda de Grecia ha puesto de manifiesto una evolución en la política alemana que se aleja de la línea de anteponer los intereses europeos a los nacionales.

Merkel sabe que tiene el respaldo de la población en esta cuestión, no sólo por el temor histórico que existe en Alemania a toda devaluación monetaria, sino porque la mayoría no entiende por qué haya que salir en rescate de un país que no ha cuidado sus cuentas, sentimiento que se ha alimentado desde la prensa populista.

Consciente de que cuenta con el apoyo popular y con unas importantes elecciones regionales en puertas, Merkel ha preferido así apostar por mantener un pulso contra otros socios europeos.

Otro de los argumentos que se esgrimen entre los círculos gubernamentales es el temor a que cualquier indicio que apunte a una posible violación de las reglas de los tratados europeos, concretamente la cláusula que impide salir en rescate de un socio, pueda llevar nuevamente a demandas ante el Tribunal Constitucional.

Por ese motivo, fuentes del Gobierno que hablaron bajo condición de anonimato volvieron a insistir en que Alemania no ve todavía llegado el momento para actuar en la causa Grecia, y es por eso que tampoco ve sentido en convocar una reunión del Eurogrupo.

Las citadas fuentes sostuvieron hoy que dicha reunión sólo tendría sentido si hubiera algo que decidir, lo que, desde la postura alemana, "no es el caso".

Oficialmente, Merkel se mantiene firme en su postura de que no hay motivo alguno para activar ningún mecanismo de ayuda para Grecia, en primer lugar "porque Grecia no lo ha pedido", y en segundo porque "no es necesario" mientras el país heleno pueda refinanciar su deuda en el mercado.

Las citadas fuentes no quisieron confirmar tampoco que Francia y Alemania hayan llegado a un acuerdo respecto a una posible inclusión del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el mecanismo de ayudas, pero afirmaron que "ahora son muchos más socios los que apoyan esta idea que hace unas semanas".

El Gobierno alemán no descarta una operación de ayuda a Grecia, pero sólo la ve como "ultima ratio" para el caso de que el país heleno no logre colocar ya sus bonos de deuda en el mercado.

Alemania no es insolidaria, y mantiene el compromiso alcanzado en el Consejo del pasado 11 de febrero, en el que los jefes de Estado o Gobierno se comprometieron a respaldar a Grecia si surge esa necesidad.

En tal caso, Alemania apoyaría la idea de que las ayudas se realicen "con una aportación sustancial del FMI", a la que "todos los países de la Eurozona" podrían sumar una cantidad voluntaria.

Esas ayudas bilaterales, insistieron las fuentes, "en ningún caso" deben interpretarse como subvenciones, es decir, no deberían darse a un interés reducido.

En cualquier caso, todo este debate, sobre el que todavía no hay consenso entre todos los socios, no será tema oficial del Consejo Europeo, pues "sólo atañe en principio al Eurogrupo", y por tanto es improbable que quede incluido en las conclusiones de la cumbre, insistieron esas fuentes.