Miércoles, 24 de Marzo de 2010

Sarkozy determinado a seguir con sus reformas pese al batacazo electoral

EFE ·24/03/2010 - 13:27h

EFE - El presidente francés, Nicolas Sarkozy (i), conversa con el primer ministro Francois Fillon, antes de la reunión del censejo de Gobierno celebrada hoy, miércoles, 24 de marzo de 2010, en el Palacio Elíseo en París (Francia).

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, mostró hoy su determinación a proseguir su política de reformas, pese al batacazo electoral de su partido, la UMP, en las elecciones regionales del pasado domingo y pese a los efectos de la crisis económica.

"Debemos continuar con las reformas. Pararlas ahora sería arruinar los esfuerzos realizados. La crisis no va a incitarnos a frenar, sino a ir más lejos para construir un nuevo modelo de crecimiento", aseguró el presidente en un discurso televisado a la nación, su primera reacción a los comicios regionales.

Ante los llamamientos de la oposición a cambiar de política tras la "desautorización" que supuso el resultado electoral, en el que la izquierda se impuso con el 54,1% de los votos frente al 35,4 de la derecha, Sarkozy aseguró que mantendrá "el rumbo".

El jefe del Estado respaldó a su Gobierno para continuar con el trabajo que queda por delante, después de la mínima reforma del gabinete anunciada el lunes pasado.

Sarkozy dijo que muchos franceses no han visto los "efectos positivos" de las reformas emprendidas desde su llegada al Elíseo a causa de la crisis económica, lo que explica en parte la derrota del partido conservador en las urnas.

Pero el presidente indicó que sería peor "cambiar de rumbo cediendo a la agitación propia del periodo electoral" por lo que pidió "sangre fría" a la hora de analizar la situación y "constancia" para proseguir con las reformas.

La principal de ellas en los próximos meses será la de las pensiones, que "no se aplicará por la fuerza" sino mediante la concertación entre los interlocutores sociales, al tiempo que garantizó que en seis meses adoptará "las medidas necesarias y justas" para "garantizar que las pensiones sean financiadas".

El jefe del Estado descartó "toda subida de impuestos" porque minaría "la competitividad" del país y añadió que las políticas irán destinadas a la creación de empleo, por lo que prometió reducir las cotizaciones sobre el trabajo y la inversión y fomentar la inversión en innovación, investigación y universidad.

"Es la única forma de proteger nuestros empleos, de conservar nuestras fábricas, de preservar a nuestros agricultores, nuestro modo de vida, nuestra protección social", aseguró.

El presidente aseguró que esa política se combinará con una protección social para "no dejar a nadie en la cuneta".

"Esta política nos ha permitido atravesar mejor la crisis que la mayor parte de nuestros socios y nos permitirá de aprovechar mejor la recuperación", agregó.

También se comprometió a trabajar "con firmeza" para mejorar la seguridad de los franceses, en particular en los estadios de fútbol, en los medios de transporte y en las escuelas.

La única reforma que dejó en suspenso fue la de la imposición de un tasa sobre las emisiones de gases de efecto invernadero, que condicionará a que la Unión Europea adopte su propia fiscalidad ecológica, para que la industria francesa no pierda competitividad.

Para Sarkozy el elevado abstencionismo en las pasadas elecciones, en las que el 48,9% de los votantes no acudió a las urnas, se explica porque "durante mucho tiempo la sociedad francesa ha renunciado a sus valores y principios" por lo que se comprometió a no tolerar "los atentados contra el laicismo, las desigualdades entre hombres y mujeres o el absentismo escolar".