Miércoles, 24 de Marzo de 2010

Obama se reúne con Netanyahu en medio de la peor crisis EEUU-Israel

Tras el reciente anuncio de Israel sobre la construcción de 1.600 nuevas en Jerusalén este

EFE ·24/03/2010 - 00:38h

El presidente de EEUU, Barack Obama, y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, abordaron hoy en una reunión a puerta cerrada los desacuerdos en la relación bilateral.

La reunión en el comedor del Despacho Oval, sin presencia de la prensa, comenzó pocos minutos después de las 17.30 horas locales (21.30 GMT), cuando un serio Netanyahu llegó a la Casa Blanca en su automóvil oficial sin saludar a los fotógrafos que le aguardaban.

El encuentro concluyó una hora y media más tarde, sin que hasta el momento hayan trascendido los detalles de la conversación.

La entrevista entre los dos mandatarios se produce en medio de tensiones en la relación entre los dos tradicionales aliados, a raíz de que Israel anunciara hace dos semanas la construcción de 1.600 nuevas viviendas en Ramat Shlomo, en Jerusalén este, en plena visita del vicepresidente Joe Biden.

Nuevos asentamientos

Desde Jerusalén, los medios israelíes informaban hoy de la aprobación de otras veinte nuevas viviendas en Jerusalén este, en un aparente nuevo desafío al Gobierno estadounidense.

Hasta el momento, el presidente estadounidense se había mantenido por encima de la disputa

Hasta el momento, el presidente estadounidense se había mantenido por encima de la disputa, que enfrentó de modo muy poco diplomático a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, con Netanyahu en una conversación telefónica. No obstante, el hecho de que el encuentro se haya celebrado a puerta cerrada indica que las tensiones continúan.

Washington ha pedido al Gobierno israelí que dé "pasos difíciles" para lograr la reanudación de las negociaciones de paz con los palestinos -pospuestas de nuevo tras el anuncio de las nuevas viviendas- y que suspenda la expansión de los asentamientos.

Pero la pasada noche, Netanyahu afirmó en un discurso ante AIPAC, el principal lobby judío en Washington, que "el pueblo judío construía Jerusalén hace 3.000 años y el pueblo judío construye Jerusalén hoy. Jerusalén no es un asentamiento. Es nuestra capital".

"Socava" la credibilidad de EEUU

Por su parte, en otro discurso ante la misma audiencia, Clinton había denunciado que la construcción de nuevas viviendas "socava" la credibilidad de Estados Unidos como un mediador creíble.

Ambos se reunieron el lunes, a puerta cerrada, en el hotel en el que se aloja Netanyahu, tras un cambio de última hora sobre el programa inicial, que preveía el encuentro en el Departamento de Estado.

El primer ministro israelí también se ha reunido durante su viaje con el vicepresidente estadounidense -en una conversación descrita por la Casa Blanca como "franca y productiva"- y con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

En una respuesta a las declaraciones de Netanyahu, el Departamento de Estado reiteró hoy que el estatuto final de Jerusalén sólo se podrá determinar en las negociaciones directas.

Negociaciones "directas"

Según el portavoz del Departamento, Phillip Crowley, "al final el futuro de Jerusalén sólo se puede resolver a través de las negociaciones directas que esperamos que comiencen tan pronto como sea posible".

La entrevista hoy entre los dos mandatarios se gestó a última hora, por cuanto Obama inicialmente tenía previsto haber viajado esta semana a Indonesia y Australia, una gira que canceló para estar presente en la aprobación de la ley de reforma sanitaria, y no iba a haber coincidido en Washington con el primer ministro.

Ambos abordarán también, además de los escollos en la relación bilateral y los pasos a dar para relanzar las negociaciones de paz con los palestinos, el programa nuclear iraní, que Israel considera una amenaza contra su territorio y toda la región.

En su discurso ante AIPAC, Netanyahu aludió a esa amenaza: Israel, aseguró, espera que la comunidad internacional actúe "de modo rápido y decisivo" contra la amenaza nuclear iraní pero también se reserva "el derecho a defenderse".

EEUU, con el apoyo del Reino Unido y Francia, busca la imposición de sanciones contra Irán en el Consejo de Seguridad de la ONU, aunque hasta el momento los otros dos miembros permanentes, Rusia y China, han mantenido una posición ambigua al respecto.