Miércoles, 24 de Marzo de 2010

Mimbre y acero para recoger la cultura española en China

El próximo 1 de mayo se inaugura la exposición universal más grande de la historia

ANDREA RODES ·24/03/2010 - 08:45h

Operarios chinos durante los trabajos para cerrar la fachada del gran pabellón español, que ya se conoce como el cesto. - ANDREA RODES

Durante tres meses un grupo de obreros chinos subidos a los tradicionales andamios de bambú han fijado uno por uno los más de 8.000 plafones de mimbre que recubrirán la fachada del pabellón, popularmente conocido como el cesto español, en la exposición universal más grandede la historia.

"Desde el principio quise hacer algo muy impactante", explica a Público la arquitecta del edificio, Benedetta Tagliabue, del estudio barcelonés Miralles-Tagliabue, EMBT. Tagliabule decidió recubrir de mimbre la forma sinuosa compuesta por un entramado de vigas de acero, porque es "un materialartesanal tradicional, tanto en España como en China".

Esos 8.000 plafones de mimbre, de tres tonalidades distintas, han sido hechos a mano en una fábrica de Shandong, en el noreste de China.

En las obras del pabellón han trabajado unos 150 operarios locales, divididos en tres turnos al día. "Aquí sobra la mano de obra, lo difícil es encontrar trabajadores especializados", explica José, técnico de la empresa Empty, responsable del montaje técnico de los contenidos.

Grandes nombres

"El régimen chino legitimará su poder con la exposición", dice un experto

Durante los seis meses que dure la Exposición, que abre el próximo 1 de mayo, el pabellón ofrecerá distintas actividades culturales, desde un "cabaret gastronómico", a cargo del cocinero Jorge Larumbe, a una exposición audiovisual diseñada por tres cineastas españoles de renombre: Bigas Luna, Basilio Martín Patino e Isabel Coixet.

Aprovechando la forma serpenteante del pabellón, la exposición audiovisual, titulada De la ciudad de nuestros padres a la de nuestros hijos, se proyectará en tres secciones, cada una a cargo de un cineasta distinto. La idea es contar al visitante chino el desarrollo de las ciudades españolas pasado, presente y futuro, en relación con el tema que vertebra de Shanghai 2010, "mejor ciudad, mejor vida". Suiza, por ejemplo, ha apostado por colocar un telesilla sobre el tejado ajardinado de su pabellón, colindante al español, y rodearlo de una cortina de paneles de soja biodegradables (y en principio comestibles), para posicionarse como un país puntero en sostenibilidad y desarrollo tecnológico.

Sin embargo, la idea de reflejar la España moderna mediante imágenes permite al visitante explorar las similitudes de nuestro país con China: ambos pasaron varias décadas cerrados al exterior para después experimentar un boom económico y vivieron o viven, en el caso de China una inmigración masiva del campo a las ciudades, la transformación de una población mayoritariamente rural a urbana.

El castellano, sobre todo

Dentro de la programación cultural del Pabellón, a cargo de la escritora María Tena, también habrá actividades dedicadas a la promoción del castellano, como el "día del español", programado para el 19 de junio, y una representación teatral del célebre Quijote, a cargo de la Compañía Nacional de Teatro de China.

Bigas Luna, Martín Patino y Coixet participan en la exposición de cine

De mayo a diciembre, en las sedes del Instituto Cervantes de Pekín y en la Biblioteca Cervantes de Shanghái se expondrá la muestra Foto a foto. Un retrato de España, que enseña la transformación de las ciudades españolas y sus habitantes en los últimos 60 años a través de la obra de 15 fotógrafos españoles. Además, las comunidades autónomas contarán con una semana de promoción cultural en el Pabellón.

Los organizadores de Shangai 2010 esperan cerca de 70 millones de visitantes durante los seis meses de exposición, pero sólo un 5% será extranjero. "Una Expoes una buena ocasión para promover el orgullo nacional en un país tan poblado y diverso como China", explica Simon Anholt, experto en creación e imagen de marca para países y ciudades. Según Anholt, eventos como los JJOO de Pekín y la Exposición sirven al régimen chino para legitimar su poder, basado en el progreso económico y social del país, y consolidar su peso creciente en el escenario global".

"En China todo el mundo cree que Pekín es la capital política y Shangai la capital económica", explica Spring, dueña de un salón de manicura en el barrio de moda entre los expatriados. Muchas de sus clientas son huéspedes de un hotel cercano. "Espero que la Expo signifique más negocio", dice Spring, mientras una de sus asistentes decora sus uñas postizas.