Lunes, 22 de Marzo de 2010

La ultraderecha francesa resurge en las regionales y avanza en su sucesión

EFE ·22/03/2010 - 10:30h

EFE - Fotografía de archivo tomada el 17 de marzo de 2008 que muestra al presidente francés, Nicolas Sarkozy (i), y al primer ministro, Francois Fillón, durante una ceremonia en memoria de los soldados franceses que perecieron en la I Guerra Mundial, en los Inválidos en París (Francia).

El ultraderechista Frente Nacional (FN), muy disminuido desde las elecciones presidenciales de 2007, resurgió en las regionales de ayer, y avanza en el escenario de la sucesión de su líder histórico, Jean-Marie Le Pen por su hija, Marine.

El FN consiguió un 9,17% de los votos emitidos ayer en el conjunto de Francia, pero si sólo se tienen en cuenta las 12 regiones en las que había conseguido mantener sus candidatos tras la primera vuelta, el porcentaje fue del 17,5%.

Además, otro elemento tal vez más significativo es que entre la primera y la segunda vuelta, el FN logró medio millón de sufragios suplementarios, lo que Marine Le Pen explicó hoy diciendo que han conseguido captar electorado al "conjunto de los partidos políticos".

La hasta ahora "número dos" de la formación ultraderechista fue la vencedora más visible del resurgimiento de su partido, gracias al 22,20% de los votos que logró su candidatura a la presidencia de la región Nord-Pas-de-Calais (que seguirá gobernada por la izquierda), lo que significa más que el 18,31% logrado en la primera vuelta el domingo precedente.

Marine Le Pen se acercó al pobre resultado en Nord-Pas-de-Calais del partido del presidente francés, Nicolas Sarkozy (25,91%), donde además la candidata era un miembro de su Gobierno, la secretaria de Estado de Tecnologías Verdes, Valérie Létard.

La hija y virtual heredera política del líder histórico del FN obtuvo casi el mismo porcentaje que Jean-Marie Le Pen en el feudo tradicional de la ultraderecha francesa, la región Provenza Alpes Costa Azul (22,87%).

Sobre todo, distanció al otro gran pretendiente para convertirse en el candidato del FN para las presidenciales de 2012, Bruno Gollnisch, que en la región Ródano-Alpes se quedó en un decepcionante 14,57%.

Marine Le Pen, no sólo confirmó sus pretensiones de suceder a su padre al frente del partido, sino también sus aspiraciones a ocupar la candidatura para 2012, y señaló que la carrera para las presidenciales "se abre hoy".

"Este resultado va más lejos de lo que esperábamos al empezar la campaña" a las regionales, afirmó para minimizar el hecho de que los 118 consejeros regionales que tendrá ahora el FN son menos que los que había conseguido en los anteriores comicios de 2004.

Marine Le Pen, quiso ilustrar cuál va a ser su posición en el nuevo escenario político cargando en particular contra Sarkozy, a sabiendas de que en el futuro será con él con quien tendrá que disputarse el grueso de su electorado.

Preguntada sobre si consideraba necesaria una remodelación del Ejecutivo del jefe del Estado, respondió "es casi él quien debería dimitir. Es un fracaso personal".

"El único éxito que tuvo ayer es como responsable de recursos humanos del Partido Socialista", ironizó en referencia a la victoria de la izquierda, que gobernará en 23 de las 26 regiones del país.