Sábado, 20 de Marzo de 2010

El Cuarteto exige a Israel que detenga los asentamientos

EEUU, Rusia, la UE y la ONU piden acabar con la ocupación antes de dos años

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·20/03/2010 - 00:00h

El Cuarteto integrado por EEUU, la UE, Rusia y la ONU, reunido en Moscú, pidió formalmente ayer a Israel que "congele toda actividad en los asentamientos" judíos que hay en los territorios ocupados, una petición que, aunque no es nueva, coincide con una crisis de confianza entre los mandatarios estadounidenses e israelíes.

En nombre del Cuarteto, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, exigió que se detenga incluso lo que Israel denomina el "crecimiento natural" de las colonias, que se desmantelen los enclaves levantados en Cisjordania desde marzo de 2001, y que se ponga fin a las demoliciones y expulsiones de palestinos en el Jerusalén árabe.

"Estamos seguros de que todo esto se ha entendido en Israel", dice Lavrov

También instó a Israel y a los palestinos a que reanuden las negociaciones y encuentren, en el plazo de "24 meses", una solución "que acabe con la ocupación que se inició en 1967" y que permita la creación de un Estado palestino independiente, dijo Ban Ki-moon,quien subrayó que la comunidad internacional nunca ha reconocido la anexión de Jerusalén Este.

"Estamos convencidos de que todo esto lo han oído en Israel y que lo han comprendido correctamente", advirtió el ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, quien actuó como anfitrión. En los próximos días, se verá una intensa actividad diplomática en Washington y Bruselas, adonde acudirá el primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, con el objetivo claro de recabar un apoyo que le permita seguir dando largas a la comunidad internacional casi veinte años después de la Conferencia de Madrid de 1991.

Durante estas dos décadas, los israelíes han rehuido la toma de decisiones relativas a la paz y han intensificado la construcción en los territorios ocupados, incluido el Golán, mientras en Occidente se adoptaba una actitud pasiva.

Netanyahu será recibido el martes en la Casa Blanca por el propio Obama

Es normal que Netanyahu le haya dicho a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que no va a cambiar la política de construcción en Jerusalén Este, puesto que ha sido la misma desde la invasión de 1967. Otro tanto le ha dicho el presidente Shimon Peres a la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton. Si el Cuarteto no aclara pronto esta cuestión, la expansión será irreversible.

Larga llamada a Clinton

El jueves por la noche, Netanyahu llamó a Clinton para responder a las tres demandas que esta le formuló a principios de semana. La conversación se prolongó durante 45 minutos y, sobre la cuestión capital, la construcción judía en el sector ocupado de Jerusalén, Netanyahu se mostró evasivo, diciendo que desde ahora las decisiones sobre esta materia no se harán públicas.

La única contrapartida que ofreció el primer ministro israelí fue comprometerse a adoptar una serie de "medidas de buena voluntad" para aliviar las condiciones de vida de la población palestina de Cisjordania, pero no de la franja de Gaza, y sin dar ningún detalle.

Aunque en medios diplomáticos israelíes se da por superada la crisis, los estadounidenses dicen que todavía no han estudiado la respuesta de Netanyahu, que Clinton calificó de "útil y productiva". La secretaria de Estado se reunirá con Netanyahu la semana que viene en Wa-shington, adonde este acudirá para participar en la convención del lobby judío conservador AIPAC. El presidente Barack Obama también accedió a recibirlo en la Casa Blanca el martes.