Viernes, 19 de Marzo de 2010

Iverson, una biografía imperfecta

Termina su brillante carrera, siempre unida a una tumultuosa vida personal

ALBERTO CABELLO ·19/03/2010 - 08:00h

Allen Iverson.

"Iverson es como Tupac, pero con un buen tiro en suspensión". Hace unos años, el sociólogo Michael Eric Dyson encontró el mismo molde para encajar al rapero asesinado en 1996 y la estrella de la NBA. "Ambos quisieron decirle a América que no habían cambiado sino que la sociedad había transformado lo que esperaba de un negro del gueto".

"Soy quien soy. Eso nunca lo podrás cambiar", dijo una vez el MVP de la temporada 2000-2001. Esta semana, ha vuelto a tocar fondo. El mismo día en que los Sixers anunciaron que no volvería a jugar, su esposa Tawanna inició los trámites de divorcio. "Moriré por ella y moriré sin ella", así definió a la mujer a la que parece ser un día echó de su mansión desnuda y buscó por la ciudad a punta de pistola.

Por si fuera poco, la hija de ambos, Messiah, padece una rara enfermedad. Su círculo apunta a problemas de alcoholismo y ludopatía. La opinión en Estados Unidos es que Allen Iverson (Virgina, 1975) ha puesto punto final a su carrera. Mala noticia para el deporte pero aún peor para la persona. Nadie se atreve a pronosticar qué será de él ahora.

Iverson lleva escrita su vida en la piel. El barrio, la pandilla, los amigos muertos a tiros, sus creencias, la familia. El primero de sus tatuajes, el que se hizo en el hombro izquierdo, ya regala título a su biografía: "Sólo los fuertes sobreviven". Esa frase sido el eslogan de su vida.

El MVP más bajo

Iverson es el jugador de menos estatura que ha sido capaz de ganar el MVP de la temporada. Cada centímetro de su 1,83 m. era fuerza bruta. Un David en un deporte de Goliaths. Lideró a un equipo mediocre, los Sixers, hasta una final de la NBA en 2001 gracias a una capacidad encestadora asombrosa. Hizo paradas en Denver, Detroit, Memphis y vuelta a Filadelfia. A lo largo de su carrera, ha ganado más de 200 millones de dólares.

Antes de todo eso, una madre soltera de sólo 15 años, una chabola, un padre en prisión por acuchillar a una mujer, un padrastro traficante. Iverson presenció su primer asesinato a los 8 años. En un mismo verano, ocho de sus amigos fueron heridos en tiroteos. Luego fue acusado de golpear a una mujer con una silla en una pelea racial. Fue condenado a cinco años de cárcel (estuvo cuatro meses en prisión).

Moore cuenta que de todo ese dolor extraía la gasolina que le hacía imparable. Esa atmósfera la plasmó en su faceta como rapero rebautizado en Jewelz: "Conozco a negros que te matarán por poco dinero o incluso gratis. Estarás en el mismo sitio donde duermen los gusanos", cantaba en su single 40 bars. Stern, comisionado de la NBA, exigió que eliminara los versos más sangrientos.

Su amigo Steven Smith, del Philadelphia Inquirer, apunta a John Thompson, su técnico en la Universidad, como su ángel de la guarda, el hombre que puede sacarlo del fango. Ya lo escuchó una vez, la duda es si esta vez el jugador hará lo mismo.