Jueves, 18 de Marzo de 2010

Calderón afronta la violencia

El asesinato de estadounidenses lleva al presidente mexicano a Ciudad Juárez

MERCÈ CABANAS ·18/03/2010 - 00:20h

Tomas Bravo / REUTERS - Policías bloquean ayer el acceso al área donde el presidente Calderón pronuncia su discurso en Ciudad Juárez.

Por tercera vez en un mes, la violencia forzó al presidente Felipe Calderón a visitar la fronteriza Ciudad Juárez. La conexión internacional de los últimos asesinatos un empleado estadounidense del consulado de EEUU, su esposa y un mexicano casado con otra empleada de la legación diplomática lo requería.

Calderón calificó los homicidios de "indignantes, inadmisibles y profundamente lamentables", y ratificó "la firme voluntad" de su Gobierno de "investigar y detener a los responsables".

Ya no sorprenden los asesinatos, sino el hecho de que uno se investigue

Como recogía un caricaturista, lo sorprendente no es que mataran a gente del consulado de EEUU, sino la noticia de que en Ciudad Juárez se investigará un asesinato. Preocupa quién lo hará, pues muchos denuncian la injerencia de las agencias estadounidenses en el territorio nacional.

Juárez es un punto de trasiego de la droga y por el control de este tránsito se pelean los cárteles del narcotráfico de Juárez y de Sinaloa. Esa lucha sin cuartel ha dejado desde 2008 cerca de 5.000 muertes.

Armas desde EEUU

EEUU admite que desplegar el ejército "no ha ayudado en nada"

Entre las otras víctimas juarenses del fin de semana , las no relacionadas con el consulado, figura un trabajador manual en una escuela, que murió asesinado en un bar la madrugada del domingo. Un número más en la lista.

Calderón reclamó a EEUU corresponsabilidad en la lucha contra el crimen organizado, particularmente en el control del tráfico de armas que opera de norte a sur. El 85% de las armas ilegales que entran a México proceden de EEUU, con más de 5.000 vendedores a lo largo de la frontera: un AK-47 que cuesta 300 dólares en El Paso (Texas) se vende por 1.500 al atravesar el Río Bravo. Y a diario pasan unas 2.000 armas, cada vez más modernas y sofisticadas. La complicidad, encubrimiento y corrupción reinantes en México se han trasladado ya a los policías y la Administración estadounidenses, según algunas investigaciones recientes.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos de México insiste en el fracaso de la intervención del ejército en la lucha contra el crimen organizado (con más de 8.000 efectivos sólo en Ciudad Juárez).

Según el presidente de la comisión, Raúl Plasencia, los soldados no cuentan con la preparación necesaria para la tarea que se les ha encomendado, y ha habido un incremento de las violaciones de los derechos humanos por parte de las fuerzas armadas, con 1.800 denuncias el año pasado. La secretaria de Seguridad Interna de EEUU, Janet Napolitano, ha admitido que "desplegar el Ejército en Ciudad Juárez no ha ayudado en nada".

Las estadísticas oficiales reflejan una realidad distinta a la percepción ciudadana de que ha aumentado la violencia. Según la secretaría de Seguridad Pública , entre enero y febrero, desde el inicio del programa gubernamental Todos somos Juárez, los homicidios han disminuido un 40%. Una veintena de representantes de la sociedad civil reprochó al presidente sus cifras "de fábula". Para los juarenses, la ciudad arde.