Jueves, 18 de Marzo de 2010

"En Europa mi carrera hubiera sido parecida"

El optimismo de Sergio Rodríguez es inagotable. Vive como juega. En los Knicks pelea por no despertar de su sueño

ALBERTO CABELLO ·18/03/2010 - 04:00h

Sergio Rodríguez, en el banco de los Knicks. - EFE

El optimismo de Sergio Rodríguez es inagotable. Vive como juega. En los Knicks pelea por no despertar de su sueño.

¿Mejor ahora en la NBA?

Me siento contento. En mis últimas semanas en Sacramento tenía la sensación de que mi etapa allí estaba terminada. Apenas jugaba. De repente, los Knicks. Un giro radical para mi vida y para mi carrera.

Qué paradoja, la liga del show y un base como usted sin minutos.

Una cosa es la grada y otra el equipo. Las cosas se dieron así. No hay que lamentarse una y otra vez. Mi forma de jugar gustaba a la gente y eso era importante para mí. Sabía que iba por el camino correcto.

Y ahora un entrenador en su onda. Pide trabajo, pero apuesta por la diversión.

Si te diviertes en una cosa, hay muchas probabilidades de que el trabajo salga mejor.

¿Llevaba razón Sinatra?

Ya lo creo. La diferencia es abismal. Aquí se nota que hay dinero. Es una gran ciudad.

Su equipo es ahora mismo un enorme solar vacío. Se quiere un equipo fuerte, pero no se sabe con qué.

Casi nadie seguirá el año que viene. Así es la NBA. La Liga está en constante regeneración. Es excitante tener la oportunidad de comenzar algo nuevo. Lo seguro es que el entrenador será el mismo. Todo lo demás está por ver. Hay muchas ganas de que la ciudad tenga al fin un equipo competitivo.

¿Le han dado alguna pista?

No se habla de futuro. Queda un mes de competición. Nos concentramos en cada partido. DAntoni no me ha dicho nada sobre los planes a partir de abril. Me lo tengo que ganar.

¿Qué me dice de él?

Muy cercano. El diálogo es constante. Me insiste en que lo pase bien en la pista y confíe.

¿Llegó a perder feeling?

Los minutos te dan esa soltura a la hora de ser valiente. Nunca he perdido esa necesidad de expresar ese baloncesto alegre y divertido. Me veo fuerte para tomar decisiones.

¿Y ese goteo desde España que le pide el regreso?

Me vine con 20 años. Ahora tengo 23 y es mi cuarta temporada en la NBA. No veo dónde está lo negativo. Aquí no puedo decidir por las buenas: me vuelvo a casa. Tengo un contrato que cumplir.

¿Arrepentido de algo?

No me arrepiento de nada, aproveché mi momento. Tampoco considero que mi carrera hubiera sido muy diferente en Europa. Estoy en proceso de formación. Me considero un privilegiado.

Pero lo pasó mal...

También hubiera sido así en Europa, ¿no?. Disfruto aquí. Yo no miro el pasado. Un gran equipo, una gran ciudad. No puedo pedir mucho más.

¿Y la soledad?

Es cierto que yo me vine solo. Para mi familia suponía un gran trastorno la mudanza. Me siento más maduro, más seguro. En una noche hice dos maletas dejé Sacramento y me crucé el país hasta Nueva York. No he tenido tiempo para sentirme solo.

¿La posición de base es la más complicada para el que viene de fuera?

No abundan los 2.10. Así que donde hay más competencia es en mi posición. El director de juego requiere algunas características. Tienes que hablar mucho, así que el idioma es fundamental. Tu juego encaja más y más a medida que te entienden y entiendes.