Jueves, 18 de Marzo de 2010

María Antònia Munar, una estrella que se apaga

El fiscal anticorrupción le pide a la ex presidenta del Parlament balear una fianza de 450.000 euros y otra civil de 2,6 millones

JAVIER ALONSO (EFE) ·18/03/2010 - 01:00h

La ex presidenta del Parlament balear y de Unió Mallorquina, María Antònia Munar, a su llegada al Juzgado de Instrucción número 3 de Palma. EFE

No se puede entender la historia democrática de las Islas Baleares sin Unió Mallorquina (UM), y no se puede comprender a UM si no se conoce a quien ha sido su presidenta durante 25 años, María Antonia Munar, un "animal político" que está imputada en tres causas judiciales y cuya estrella se apaga.

El fiscal anticorrupción ha solicitado hoy una fianza para eludir la cárcel de 450.000 euros y otra civil de 2,6 millones para Munar, quien ha negado todas las acusaciones del caso Maquillaje y ha afirmado que "los demás mienten".

Munar, nacida en Barcelona hace 52 años y de familia mallorquina, se convirtió en 1979, con 23 años, en la alcaldesa más joven de España, en concreto de la localidad insular de Costitx. Desde aquel año y hasta hace unas semanas, cuando dimitió como presidenta del Parlament balear acosada por la corrupción, Munar ha gobernado con liderazgo su partido, que ha sido la llave de la vida política balear durante casi 30 años: con el consentimiento de UM, que se define como fuerza de centro y nacionalista, PP y PSOE han podido gobernar la Comunidad balear y sus principales instituciones.

Del PP al PSOE

Solo se ha dado un caso donde el concurso de UM no era necesario: en la legislatura pasada (2003-2007). El PP liderado por Jaume Matas alcanzó la mayoría absoluta y, aún así, el ex ministro de Medio Ambiente quiso pactar para que Munar presidiera y gobernara el Consell de Mallorca.

El "pago" de quien es popularmente conocida como "la princesa" se materializó tras las elecciones de 2007: el PP se quedó a un diputado de la mayoría absoluta y Munar mandó a los populares a la oposición, decidió cambiar de bando y se alió con el PSOE y el resto de partidos de izquierda.

Ella quería terminar su vida política esta legislatura como presidenta de la Cámara legislativa, como segunda autoridad de Baleares, pero la Justicia ha truncado el deseo de la veterana política, que es licenciada en Derecho y tiene estudios de Puericultura.

"De aquí, a Hollywood"

Munar ha vuelto a los tribunales esta mañana sin coche oficial y sin lanzar al viento el "de aquí, a Hollywood", como hizo hace unas semanas cuando tuvo que declarar ante el Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares (TSJIB) por una de las tres causas en las que está imputada.

La ex presidenta de UM, suspendida temporalmente de militancia, ha dejado definitivamente el coche oficial y ha llegado en un todoterreno conducido por su marido, Miquel Munar, ante una avalancha de periodistas, fotógrafos y cámaras, y la expectación de los viandantes que pasaban esta mañana soleada en Palma junto a los juzgados de la Vía Alemania.

Fiel a su estilo, cuidado hasta el mínimo detalle, Munar vestía un traje oscuro ceñido, llevaba el pelo arreglado de peluquería (como acostumbra a diario) y con gafas negras y grandes. Como siempre, en ningún momento ha perdido la compostura.

Fin de su carrera política

En el interior, los habituales asistentes a los juzgados se han visto sorprendidos por la expectación: mientras que en el tercer piso declaraba Munar, en el segundo lo hacía el ex conseller de Turismo del actual Govern balear Francesc Buils junto al empresario Jacinto Farrús por la operación Voltor, que trata acerca de presuntas irregularidades de la empresa pública Inestur, controlada por UM en esta legislatura.

Pocos se imaginaban que Munar pudiera acabar su carrera política de esta manera, envuelta en tres procesos judiciales repletos de incógnitas por resolver y entre sentencias que dictaminarán sobre su inocencia o culpabilidad.

La expectación levantada por Munar solo podrá superarla la declaración prevista para la semana que viene del ex presidente balear y del PP de las islas Jaume Matas, imputado en el caso Palma Arena, en el que se investiga la posible financiación irregular del partido y el supuesto enriquecimiento personal de quien fuera ministro de Medio Ambiente del último gobierno de José María Aznar.

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