Miércoles, 17 de Marzo de 2010

Picasso, Gaudí, la crisis y el modernismo

El IVAM valenciano recoge una muestra significativa del movimiento surgido a finales del XIX

MARÍA GARCÍA TORRES ·17/03/2010 - 16:11h

El cuadro de Picasso, Comida frugal.

Algo bueno tenía que tener la crisis: es un momento excelente para entender el Modernismo que surgió en Catalunya a finales del siglo XIX y agrupó a artistas del calado de Rusiñol, Casas, Gaudí, Nonell o Picasso. Un movimiento que protagoniza la exposición "De Gaudí a Picasso" que permanecerá abierta hasta el 27 de junio en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM).

Con la revolución industrial cayeron las formas de vida rural y las ciudades crecieron, como ocurrió en España con Bilbao, Valencia o Barcelona. Entre 1880 y 1905, sólo 25 años, los artistas que se acogieron a una revisión de la tradición artística en pos de la modernidad, los modernistas, pasaron de un entusiasta optimismo que celebraba la vida urbana y sus personajes (Rusiñol y Casas) a visiones más oscuras ante nuevas formas de marginación social (Nonell o Picasso). Esto le permitió evolucionar hacia a concepciones más espirituales, asistir al nacimiento de tertulias como Els Quatre Gats y, finalmente, virar hacia el clasicismo hasta desaparecer.

"En el plano internacional, el modernismo ha padecido dos errores historiográficos fundamentales. Primero, se ha estudiado la singularidad de Guadí sin integrarlo en este movimiento. En segundo lugar, no se han investigado apropiadamente los orígenes de Picasso, que están en la Barcelona de principios de siglo XX y se reflejan en su periodo azul", comenta a Público Tomás Llorens, comisario de la muestra.

Este estudioso ha llegado a ver cartelas en el Metropolitan neoyorkino que decían: Picasso: artista francés nacido en España. "Sin embargo, ninguno de los grandes creadores que componen esta muestra surgió de la nada, todos venían de un entorno urbano en expansión, que se enfrentaba a una crisis económica tras un periodo de gran crecimiento y a nuevas formas de vida", explica Llorens, para añadir que el paralelismo entre aquel momento y el actual permite una mejor captación de la sensibilidad de estos artistas.

"Aunque ahora las sociedades, desde el punto de visto humanista, se han empobrecido. La globalización las ha uniformado, quizá por ello no asistimos al nacimiento de movimiento culturales tan intensos como fue el modernismo", se lamenta Llorens.