Miércoles, 17 de Marzo de 2010

EEUU retiene a su enviado y la crisis se agudiza

Clinton pide al Gobierno israelí que demuestre su "compromiso" con el proceso de paz

ISABEL PIQUER ·17/03/2010 - 00:20h

Manifestantes palestinos, ayer, en Qalandia.

El anuncio de que George Mitchell, el enviado especial de la Casa Blanca en Oriente Próximo, cancelaba un viaje a la zona previsto desde hacía semanas, pareció profundizar ayer la crisis que atraviesan EEUU e Israel desde el anuncio por el Gobierno deBinyamin Netanyahu de la construcción de nuevos asentamientos durante la visita del vicepresidente Joe Biden.

Oficialmente, el viaje de Mitchell ha sido postergado a una fecha posterior, pero el distanciamiento es claro. Aunque cuando se trata de Estados Unidos e Israel, las diferencias siempre se disfrazan de ambigüedades. La secretaria de Estado, Hillary Clinton, declaró ayer que el Gobierno israelí debía "demostrar su compromiso" con el proceso de paz, negó que la relación bilateral estuviera pasando por un mal momento y reafirmó los "lazos inquebrantables" existentes entre los dos países.

Clinton telefoneó la semana pasada al primer ministro israelí, y mantuvo con él una conversación de 43 minutos en la que le reconvino la medida en términos insólitamente duros. El primer ministro israelí pidió disculpas por la inoportunidad del anuncio, pero no dio marcha atrás.

El diario The Washington Post aseguró ayer que en aquel intercambio Clinton no sólo pidió a Netanyahu que cancelara la construcción de nuevas viviendas sino también que hiciera un gesto "sustancial" hacia los palestinos y declarase que las negociaciones de paz incluirán todos los "asuntos principales", incluido el futuro estatus de Jerusalén.

La crisis más grave en 35 años

En Estados Unidos, el Gobierno israelí ha movilizado allobby judío, en vísperas de la reunión anual del AIPAC (American Israel Public Affairs Comittee) el grupo de presión más influyente.

Empezó con unas declaraciones del embajador de Israel en Washington, Michael Oren, hablando de "la crisis más grave de los últimos 35 años", cuando Washington obligó a Israel a retirarse parcialmente del Sinaí egipcio, entonces ocupado por el Estado israelí.

El propio AIPAC criticó las recientes declaraciones de la Administración Obama protestando por el anuncio de los asentamientos. Los comentarios de Washington, dijo el lobby en un comunicado el pasado domingo sobre los vínculos entre Estados Unidos e Israel, "son un tema de grave preocupación".