Martes, 16 de Marzo de 2010

Daniel paseará por Sabadell sin temor a la homofobia

Un juez dicta una orden de alejamiento contra los agresores de un chico gay

SUSANA HIDALGO ·16/03/2010 - 22:00h

Albert gea - El colectivo gay ha aplaudido la sentencia.

A Daniel le hicieron imposible la adolescencia por ser gay unos gamberros de su ciudad, Sabadell (Barcelona). Ocurrió en 2004. El chico, que ahora tiene 22 años, no podía salir a la calle sin ser insultado y maltratado por sus agresores, que llenaron las calles de su barrio de pintadas burlándose de su condición sexual.

Daniel se atrevió a denunciarles y ahora, en una decisión histórica, que llega seis años después de lo ocurrido, un juez ha dictado la primera sentencia en España que incluye una orden de alejamiento por homofobia y que equipara la violencia homófoba con la violencia de género.

La orden prohíbe al grupo de agresores, que cuando sucedieron los hechos eran menores de edad, acercarse a más de 300 metros de la casa del denunciante, con el que tampoco podrán mantener ningún tipo de comunicación. Además, los agresores tendrán que indemnizar a su víctima con 1. 075 euros.

La asociación Front d´Alliberament Gai de Catalunya ha llevado jurídicamente el caso de Daniel. Su portavoz y presidente, Eugeni Rodríguez, señaló hoy que la sentencia es histórica porque "sienta un precedente" y representa un "instrumento positivo para la lucha contra la homofobia".

Juicio suspendido

El juicio fue suspendido en varias ocasiones y las partes llegaron el lunes pasado a un acuerdo con el fiscal. Los agresores han sido declarados culpables de una falta de vejación con las agravantes de abuso de superioridad y actuación con motivos homófobos.

Desde la asociación Front d´Alliberament Gai de Catalunya, Rodríguez criticó los seis años de retraso con que se ha dictado la orden de alejamiento. La misma crítica la hizo desde Madrid Miguel Ángel Sánchez, portavoz de la Fundación Triángulo. Sánchez animó a los adolescentes que sufren homofobia a que la denuncien. "Precisamente los agresores se amparan en eso, en que los agredidos no denuncian por miedo a contarles a sus padres que son homosexuales", afirmó.

Daniel, por culpa del maltrato, abandonó durante dos años Sabadell. Pero recientemente ha vuelto, dispuesto a seguir con su vida "y hacer borrón y cuenta nueva", como describe Eugeni Rodríguez, que hace de su portavoz.

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