Martes, 16 de Marzo de 2010

La izquierda francesa sella su alianza para la segunda vuelta

La oposición a Sarkozy concurrirá unida el domingo en casi todas las regiones

ANDRÉS PÉREZ ·16/03/2010 - 21:20h

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, visita la casa de una familia damnificada por las inundaciones en La Roche-sur-Yon. - EFE

El Partido Socialista, Europa Ecología y el Frente de Izquierdas llegarán unidos el domingo a la segunda vuelta de las elecciones regionales en la inmensa mayoría de los territorios de Francia. Así lo anunciaron las tres fuerzas de progreso del país, al término de casi 40 horas de negociaciones. Este acuerdo se consideraba crucial para llegar en posición de fuerza a la votación del domingo frente a sarkozystas y ultras del Frente Nacional. Sólo en tres regiones, Picardía, Bretaña y Limousin, las izquierdas se presentarán por separado.

Tras la primera vuelta del domingo pasado, que arrojó un arrollador resultado de un 53,7% de votos para el conjunto de la izquierda arco iris, frente al 26,1% del partido de Sarkozy y el 11,4% de los ultras, un nuevo sondeo vino a quitar las últimas esperanzas que podían quedarles a los partidarios del presidente.

Sólo en Bretaña, Picardía y Limousin, no se ha llegado a una coalición

Según la encuesta de OpinonWay, los franceses se aprestan a repetir y ampliar el voto de castigo del domingo pasado. Las listas de unión de la izquierda atraerán mayoritariamente a los mismos que votaron por separado a sus partidos en la primera vuelta de estas regionales.

Escaso voto tránsfuga

Sólo un 9% de votantes ecologistas se declara dispuesto a dar su voto a la Unión para un Movimiento Popular (UMP) el domingo próximo. Sólo una proporción infinitesimal de los votantes socialistas y de los votantes rojos están dispuestos a jugar a los tránsfugas. Como además el 77% de los votantes ultraderechistas se dispone a repetir su voto o a quedarse en casa, las esperanzas para el partido de Sarkozy empiezan a reducirse a la nada.

En esa evolución del electorado, ha jugado un papel clave la calidad de las casi 40 horas de negociación entre las fuerzas de izquierda. En ningún momento se repitieron las escenas de nervios ni las peleas por puestos que sí se habían producido años atrás. El primer ministro conservador, François Fillon, vio así decepcionadas sus esperanzas de que una trifulca en la izquierda hiciera aparecer a su UMP como la única papeleta garante de la "estabilidad", la "claridad" y la "transparencia".

El acuerdo de la izquierda deja a la UMP de Sarkozy sin posibilidades

Según lo decidido, tanto en cada región como en la negociación central en París, rosas, verdes y rojos se unen en torno a un programa y en torno a un reparto de puestos en las listas decidido en función del peso específico de cada fuerza en cada región.

Hubo tres excepciones a esa norma. En Bretaña, los verdes denunciaron que la tentación hegemónica del actual presidente de región socialista, Jean Yves Le Drian, les impedía fusionar su lista con el PS. No obstante, la distancia entre el PS (37,2%) y la UMP (23,7%) hace muy poco probable un vuelco a la derecha.

En Limousin, fue la coalición formada por el Frente de Izquierdas y el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) (13,1% en la primera vuelta) la que se negó a fusionarse con el PS (38%). La razón es que el PS exigió al Frente que excluyera al NPA en la segunda vuelta. Christian Audoin, líder local del Partido Comunista de Francia, se negó a ceder. El Frente-NPA anunció que mantiene su lista y que se dispone a incrementar sus resultados en una región que históricamente nunca ha pasado a la derecha.

En Picardía, los socialistas, que ya tenían a comunistas en su lista de primera vuelta, no quisieron acoger en la segunda a más nuevos miembros de los partidos situados más a su izquierda.

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