Miércoles, 17 de Marzo de 2010

Un dispositivo convierte la piel en una pantalla táctil

Un proyector envía imágenes al brazo o la mano, y un sensor detecta los toques

MARTA DEL AMO ·17/03/2010 - 08:00h

CHRIS HARRISON - El Skinput localiza de dónde procede la señal y envía la orden a un dispositivo electrónico.

En la ficción futurista abundan los ejemplos de aparatos electrónicos que se conectan al cuerpo humano. La compañía Microsoft, en colaboración con investigadores de la Universidad Carnegie Mellon (EEUU), acaba de lanzar un dispositivo en la línea de los inventos creados por los autores del género: el Skinput. Este artefacto transforma la piel en una pantalla táctil en la que se visualizan las imágenes de los dispositivos electrónicos y sobre la que se ejecutan órdenes.

La mecánica del Skinput se basa en reconocer los toques que se aplican sobre la piel. Según los investigadores, cuando se golpea levemente una parte del cuerpo, esta transmite una pequeña vibración al organismo, como la onda expansiva que se forma cuando se lanza una piedra al agua. Esta vibración emite señales acústicas de baja frecuencia imperceptibles para el oído humano. El equipo ha desarrollado un biosensor capaz de localizar esta señal acústica.

El sensor reconoce las órdenes con una probabilidad de acierto del 95%

Para que el Skinput funcione, primero hay que establecer qué órdenes del teclado tendrán las diferentes zonas del cuerpo. El biosensor reconocerá de dónde procede la señal y podrá ejecutar la tarea correspondiente. "Hemos conseguido un nivel de acierto del 95%", afirma el investigador de la Carnegie Mellon, Chris Harrison. Según el experto, "esto supone un fallo por cada 20 órdenes, una precisión similar a la de un iPhone", el teléfono móvil de Apple.

Una vez que la señal llega al biosensor, esta es reenviada al dispositivo electrónico gracias a la tecnología inalámbrica.

Aunque esta tecnología funciona en todo el cuerpo, los investigadores se han centrado en sus aplicaciones sobre el brazo. El dispositivo consiste en un brazalete que puede colocarse a cualquier altura. Así, el centro de mando puede situarse tanto en la palma de la mano como en el antebrazo.

Propiocepción

"Las palmas de las manos pueden hacer lo que hace un iPhone"

El biosensor puede ir acompañado de un proyector que envía las imágenes del dispositivo a la piel, donde el usuario puede ver el menú del aparato. "Aunque parezca una locura, en la palma de la mano se podrán ejecutar todas las tareas de un iPhone", explica Harrison. No obstante, el proyector no siempre es necesario gracias a la propiocepción, que es la percepción que las personas tienen de su propio cuerpo y la cualidad que les permite moverse en la oscuridad.

Esta característica hace que "no se requiera un proyector para muchas de las aplicaciones, como los reproductores de audio", agrega.

El motivo para desarrollar este tipo de tecnologías se basa en "la superficie cada vez más reducida que tienen los dispositivos electrónicos", dice el experto. Según los investigadores, este hecho "reduce su funcionalidad y limita la interacción espacial"; sin embargo, "la piel aumenta la superficie y es más accesible". Aunque el aparato aún no está listo para entrar en el mercado, el prototipo del brazalete "es muy barato, ya que nos ha costado unos 37 euros", afirma Harrison. Según el experto, "el Skinput es una tecnología de vanguardia en la que puede verse cómo será el futuro de la electrónica".