Miércoles, 17 de Marzo de 2010

Un conflicto difícil de arreglar en el Reino Unido

D.P. ·17/03/2010 - 10:33h

La percepción de la comunidad musulmana en el Reino Unido se deterioró gravemente tras los atentados del 7 de julio de 2005 en Londres. La situación es difícil de solucionar ya que ni medios de comunicación, ni el Gobierno, ni los musulmanes británicos parecen dispuestos a dar un paso adelante. Las diferentes asociaciones civiles y campañas dirigidas para evitar la desconfianza no están surtiendo efecto. También hay un doble discurso instaurado en la sociedad que está siendo explotado por los grupos más extremistas.

Un ejemplo reciente es la detención de 10 estudiantes paquistaníes en abril del año pasado en el norte de Inglaterra. El Gobierno calificó la operación como "el mayor golpe dado al terrorismo islamista" en la historia de la Policía. Pero la realidad fue distinta. Nunca se probó la supuesta relación de los arrestados con una banda organizada que pretendía atentar "inminentemente" contra la población civil. Los inculpados fueron deportados a su país, donde cargan con el estigma del terrorismo en sus espaldas.

Desde entonces, el Gobierno ha tratado de mejorar las relaciones con Pakistán. El país asiático es visto por Londres como el máximo responsable de la fluctuación de terroristas hacia Europa. El Ejecutivo ha emprendido allí acciones conjuntas con el Ejército paquistaní y EEUU para terminar con los bastiones de Al Qaeda en la frontera con Afganistán. Pero al mismo tiempo ha puesto en marcha una campaña antiterrorista en el Reino Unido sin precedentes.


Campañas polémicas

Las campañas antiterroristas en Reino Unido se centran sólo en un supuesto ataque islamista

El pasado 8 de marzo, la Policía Metropolitana de Londres presentaba su nueva campaña publicitaria. Con el lema "Ninguna llamada es una pérdida de tiempo", animan a los ciudadanos a denunciar cualquier situación que consideren sospechosa. Los anuncios han sido colocados en marquesinas del metro y autobuses, cuñas en radio y spots en televisión.

El texto que acompaña a el eslogan es el siguiente: "¿Un manitas, un controlador de plagas, o un fabricante de bombas? Los terroristas fabrican bombas de manera tan natural que lo pueden estar conciliando con sus trabajos. Pero a veces pueden dejarnos señales. Señales que necesitamos que nos cuentes. Podrían estar cargando sus coches con fertilizantes, productos químicos o bombonas de gas que pueden utilizarse para hacer bombas [...] Si sospechas, denuncia".

Las pistas que llevaron a detener a aquellos estudiantes tenían que ver con este tipo de campañas. La Policía había recibido denuncias de personas que los vieron fotografiándose en puntos turísticos de Liverpool y Manchester. Esas fotos fueron a parar a sus Facebook y sirvieron como prueba en su contra. 

La visión en los medios

Channel 4 atacó al centro musulmán más importante de Europa calificándolos como integristas

A principios de este mes, Channel 4 emitió un reportaje en su programa Dispatches titulado 'La República Islámica del Reino Unido'. El programa mostró a los telespectadores la supuesta infiltración de integristas islámicos que quieren hacer del país "una república islámica regida por la Sharia".

El principal objeto de las críticas fue la mezquita del Este de Londres que alberga el Foro Islámico Europeo (IFE). Situada en Whitechapel, este centro es el mayor referente del mundo musulmán en Europa y recibe el apoyo de las instituciones. Desde el Príncipe Carlos, al Gobierno, pasando por el alcalde de Londres, todos han mostrado su convicción de que su labor contribuye a la prevención del radicalismo.

 Pero Para Channel 4 es sólo una "organización fundamentalista sostenida con dinero del contribuyente, que está siendo empleado dentro de una estrategia para infiltrarse en la política británica".

La cadena emitió dos extractos de conferencias protagonizadas por Abdul-Karim Hattim y Murtaza Khan en 2007. Los clérigos pedían a los asistentes a "señalar a los maricones y su estilo de vida" y a tratar a "las mujeres que salen de sus casas perfumadas como adúlteras".

Dispatches no emitió ninguna imagen más reciente de integristas dando sus discursos en la mezquita. Tanto el IFE, el propio centro religioso, como el British Muslim Council, otro de los acusados, emitieron comunicados de repulsa.

"En alguna rara ocasión alguien ha podido hacer comentarios en alguna de nuestras salas con lo que no estamos de acuerdo [...] pero no se puede juzgar nuestra labor por la opinión de estas personas, con las que nosotros no estamos de acuerdo", dijeron los responsables de la mezquita.

Estos, apelaron a la "diversidad de la democracia para dar cabida a cualquier tipo de pensamiento con el objetivo de fomentar el diálogo".

Generación Yihad

Algunos musulmanes utilizan la guerra de Afganistán para propagar el fanatismo contra lo británico

Instituciones reconocidas como el IFE tienen poco que temer de los ataques de un canal de televisión conservador. Pero hay ejemplos a diario de que hay una creciente radicalización en la comunidad islámica.

La guerra en Afganistán y las torturas a los iraquíes por parte de Ejército británico sirven como punto de partida para el apoyo de ciertos sectores a los actos terroristas. La BBC emitió durante el mes pasado una saga de reportajes con el nombre de 'Generation Jihad'.

En este caso se tomó el intento de atentado del día de Navidad contra un avión de la Northwest para explicar cómo los jóvenes musulmanes se radicalizan en Europa. 'Generation Jihad' no fue mucho más positivo que el Dispatches de Channel 4, pero sí trató de llegar a la raíz.

Radicalización

Los jóvenes entrevistados hablan de las matanzas de musulmanes en Srbrenica, la invasión de Irak y de Afganistán y la situación de Palestina como motivos para revelarse contra Occidente. Éste es un argumento recurrente en muchos casos.

En enero, la organización Islam4UK fue prohibida bajo la Ley antiterrorista por usarlo.

Los representantes de dicha asociación anunciaron que marcharían por Woottom Basset cada vez que un musulmán muriera en Afganistán a manos del Ejército británico. En esa localidad está situada la base donde se organizan los funerales de homenaje a los soldados muertos.

Los partidos xenófobos están encontrando un filón en la división de la sociedad

Tras aquella amenaza, el Gobierno decidió prohibirla dando a un grupo con un número de seguidores muy reducido la mayor campaña publicitaria que nunca habrían imaginado.

Todo este tipo de actos están sirviendo para que el British National Party, partido de extrema derecha, explote su campaña sobre la supuesta "islamificación" del país.

En los últimos meses han alabado la propaganda que se utilizó en Suiza contra la proliferación de minaretes (Empleada también por el Frente Nacional francés en als elecciones regionales). También han protagonizado varias manifestaciones en contra de la construcción de nuevas mezquitas que terminaron en altercados.

Hechos todos ellos por los que parece muy complicado que una 'Fatwa' como la de Tahir-ul-Qadri sea suficiente como para terminar con los radicales de cualquier signo.