Jueves, 18 de Marzo de 2010

Bangkok, nueva, chic y fascinante

El futuro, dicen, está en Asia. Allí las ciudades crecen de manera imparable. Bangkok es uno de los mejores ejemplos de metamorfosis vital.

PÚBLICO ·18/03/2010 - 09:02h

Ángel M. Bermejo - Skytrain de Bangkok

Hay quien afirma que si observas con detenimiento un tronco de bambú lo ves crecer delante de tus ojos, y eso es exactamente lo que ocurre con las ciudades de las economías emergentes de Asia. Cualquiera que viaje con frecuencia hacia China, la India, Corea del Sur o el Sureste Asiático tiene la impresión de que, en cada ocasión, se enfrenta a lo desconocido. Que las ciudades cambian en un abrir y cerrar de ojos.

Bangkok es el mejor ejemplo de esta metamorfosis permanente. En dos o tres años avanza como nunca lo hace una capital europea: aparecen nuevos rascacielos, levantan un sistema de autopistas interno de muchos kilómetros que permite recorrer las calles a varios metros de altura o construyen el Skytrain , una especie de metro exterior que también va por medio de las calles. En 2006 se inauguró el aeropuerto de Suvarnabhumi, con una de las terminales más grandes del mundo.

Más allá de los templos centenarios, los mercados callejeros o las calles bulliciosas de Chinatown aparece la ciudad moderna con sus rascacielos, ocupados por hoteles modernos, oficinas de importantes corporaciones y fabulosos centros comerciales. Allí se esconden galerías de arte moderno y en las terrazas de los últimos pisos se abren restaurantes de lujo y bares de copas. Un Bangkok nuevo, vibrante, chic, muy distinto al que existía hace unas pocas décadas. Lo bueno de Bangkok es que permite combinar ambos mundos con el simple gesto de viajar un par de estaciones en el Skytrain.

Más allá de los templos centenarios y de los mercados callejeros aparece la ciudad moderna con sus rascacielos y fabulosos centros comerciales.

Los tailandeses saben sacar partido de su historia y tradiciones, y así no hay nada mejor que pasar de un centro comercial de lujo a una sesión de auténtico masaje tradicional en la Escuela de Masaje y Medicina Tradicional de Wat Po o, si se busca la máxima sofisticación, al spa del hotel Oriental. Éstos, junto a otros establecimientos -muchos de ellos dentro hoteles- como Face, I.sawan o Centara están convirtiendo a Bangkok en la capital del spa urbano del mundo.

Que Bangkok es un paraíso para las compras se sabe desde hace muchos años. Desde productos tradicionales (sedas, objetos de bronce y cerámica, etc.) a ropa moderna y aparatos electrónicos, desde grandes centros comerciales a mercadillos abiertos hasta altas horas de la madrugada o sastrerías que confeccionan trajes a medida. La mejor guía para sacar todo el partido a la ciudad: http://www.bangkok.com/shopping/index.html

También es bien sabido que en Bangkok se encuentran algunos de los mejores hoteles del mundo. Entre los más famosos sobresale el Oriental, abierto en 1876 y completamente modernizado, un clásico indiscutible con una gran carga literaria. Entre los muchos hoteles modernos de lujo destaca el Banyan Tree, con todos los servicios y sorpresas inimaginables, como Vertigo, el restaurante situado en la planta 61 de este hotel: cocina tradicional e internacional con una de las mejores vistas del mundo.

Otras opciones increíbles para una buena comida en esta ciudad que no tiene rival en cuanto restaurantes son Cyan, Bussaracum, un restaurante clásico especializado en "cocina real", o Koi.

Y para terminar -o empezar- la noche, dos opciones entre las muchas posibles: Sirocco, en la planta 63 de la State Tower, y el Q bar, con un ambiente muy divertido.

Todas estas sugerencias son aspectos reales de Bangkok, una ciudad inabarcable de numerosas caras que despierta en el visitante sentimientos completamente opuestos. Es difícil pasar más de dos días en sus calles sin sentirse abrumado, ilusionado, sofocado y fascinado al mismo tiempo. Debe de ser la magia de Oriente en pleno efervescencia.


CÓMO IR
Thai Airways vuela entre Madrid y Bangkok, desde donde hay buenas conexiones a todos los aeropuertos del país y a las capitales de los países cercanos.

CRUCEROS
Una de las posibilidades más curiosas de conocer la esencia de Bangkok (una ciudad construida sobre canales) y sus alrededores es en un recorrido por el río Chao Phraya y los afluentes en una de las antiguas barcazas arroceras convenientemente adaptadas para el turismo actual. De todas las posibilidades que ofrece Manohra Cruises la más apasionante es el crucero hasta la antigua ciudad de Ayuitthaya.

DESDE EL AIRE
Una experiencia insólita: sobrevolar Bangkok en una Cessna 172 a más de 1.500 pies de altitud. Bangkok Aviation Center permite observar desde el aire una de las ciudades más fascinantes de Asia.