Martes, 16 de Marzo de 2010

Incidentes entre manifestantes palestinos y policías israelíes en Jerusalén Este

EFE ·16/03/2010 - 09:26h

EFE - Un policía israelí hacía guardia ayer en la Puerta de Damasco, uno de los principales accesos a la ciudadela desde la parte este o árabe de Jerusalén, donde Israel ha aumentado la seguridad ante los posible incidentes que se pudieran desencadenar por la reinauguración de la histórica sinagoga Hurva ("Ruina" en hebreo), destruida por la Legión Jordana en su asalto a Jerusalén en mayo de 1948.

Manifestantes palestinos y policías israelíes se enfrentan desde la mañana de hoy en varias zonas de Jerusalén Este, en una jornada que el movimiento islamista Hamás ha declarado como "Día de la ira" para protestar las "provocaciones" de Israel en esa parte de la ciudad.

Los principales disturbios acontecen en el campo de refugiados de Shuafat y a la entrada de la localidad de Isawie, donde jóvenes manifestantes palestinos lanzaron piedras a los agentes de la policía israelí, informan medios locales.

Por el momento, sólo la policía israelí ha informado de heridos, dos agentes que resultaron apedreados.

Según un portavoz policial citado por los medios, los agentes tratan de disolver las concentraciones con granadas de estruendo y gases lacrimógenos.

Asimismo, controlan todos los accesos a la ciudad para impedir que palestinos de ciudadanía israelí residentes en Galilea lleguen a la ciudad para manifestarse.

Desde el amanecer, la Policía israelí ha reforzado la seguridad en todos los barrios de Jerusalén Este en previsión de disturbios, después de que el gobierno de Hamás llamara desde Gaza a salir a protestar la inauguración de una histórica sinagoga en el barrio judío de la ciudad vieja de Jerusalén.

Se trata de la Hurva ("Ruina", en hebreo), una sinagoga inaugurada anoche por todo lo alto después de ser reconstruida por tercera vez en los últimos 250 años.

Una antigua profecía relaciona su tercera inauguración con el período del Tercer Templo, lo que algunos grupos radicales judíos han aprovechado para reivindicar su derecho a subir a la Explanada de las mezquitas de Jerusalén, donde hace dos milenios estuvo el bíblico santuario.

Los palestinos consideran una provocación las pretensiones de los grupos nacionalistas judíos y Hamás declaró la jornada de hoy como "Día de la ira", un concepto utilizado durante la primera y segunda intifadas para sacar a la calle a los manifestantes.

Más de 3.000 policías israelíes participan en el despliegue de seguridad por toda la ciudad, donde desde hace cinco días Israel ha limitado el acceso a la Explanada de las Mezquitas.

La efervescencia en las calles de Jerusalén Este se ha traducido en las últimas semanas en frecuentes enfrentamientos dentro y fuera de la ciudad vieja, donde se hallan los santuarios de judíos, musulmanes y cristianos.

En los últimos días se ha informado de disturbios y enfrentamientos en el exterior de la ciudad amurallada, también en relación con varias decisiones israelíes de construir viviendas judías en zonas ocupadas de Jerusalén Este.