Martes, 16 de Marzo de 2010

Mitchell aplaza su llegada a Oriente Medio por la crisis de los asentamientos

EFE ·16/03/2010 - 09:26h

EFE - Un policía israelí hacía guardia ayer en la Puerta de Damasco, uno de los principales accesos a la ciudadela desde la parte este o árabe de Jerusalén, donde Israel ha aumentado la seguridad ante los posible incidentes que se pudieran desencadenar por la reinauguración de la histórica sinagoga Hurva ("Ruina" en hebreo), destruida por la Legión Jordana en su asalto a Jerusalén en mayo de 1948.

El enviado de EEUU, George Mitchell, ha aplazado su prevista llegada a Oriente Medio para seguir los contactos con israelíes y palestinos, a raíz de la crisis con Israel por la construcción de 1.600 viviendas en territorio palestino ocupado.

"La embajada de EEUU en Israel ha contactado con la Presidencia esta mañana para informar de que el enviado especial no llegará hoy a Israel", dice un comunicado difundido por la oficina del presidente Simón Peres, con quien Mitchell iba a entrevistarse esta tarde.

La nota de prensa no indica las razones del aplazamiento, pero fuentes estadounidenses citadas hoy por el diario israelí Yediot Aharonot apuntan a que el enviado no quiere aterrizar en la zona sin tener una respuesta a las demandas de Washington para poder reanudar las negociaciones indirectas de paz con los palestinos.

"No es que no queramos ir por la crisis que ha surgido, pero es complicado hacerlo antes de que las cosas estén claras", declaró la fuente.

El pasado viernes 12, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, telefoneó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para recriminarle la decisión de construir 1.600 viviendas en un barrio judío en una zona del norte de Jerusalén ocupada por Israel en 1967.

La aprobación del proyecto por el Comité de Planificación Urbanística del Distrito coincidió con la visita a la zona del vicepresidente estadounidense, Joe Biden, lo que desató una crisis diplomática entre los dos países sin precedentes desde mediados de los años setenta.

Clinton también exigió a Netanyahu suspender toda construcción en el territorio ocupado de Jerusalén mientras duren las negociaciones, incluir en ellas los problemas básicos del conflicto y liberar a presos vinculados al movimiento Al Fatah como gesto de buena voluntad hacia el presidente palestino, Mahmud Abás.

Ayer, en lo que fue interpretado como un nuevo desafío, el primer ministro israelí insistió en que Israel seguirá construyendo en toda Jerusalén "como lo han hecho sus predecesores en los últimos 42 años".

Después de dar su aprobación, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) canceló la semana pasada su participación en las negociaciones indirectas que Mitchell trata de celebrar para rescatar el proceso de paz hasta que Israel anule el proyecto de las 1.600 viviendas.

Durante una rueda de prensa ayer el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, aseguró que Mitchell "llegará a Israel esta semana" pero describió la situación como "fluida" y se negó a poner fecha a la visita.

Medios locales informaron de que Netanyahu tratará de limar asperezas con la Administración estadounidense mediante un nuevo encuentro con Biden, esta vez en Washington.

El primer ministro viajará la semana que viene a EEUU para participar en la reunión anual del "lobby" israelí en el Congreso estadounidense, AIPAC.

Fuentes de su oficina consultadas por Efe declinaron comentar cualquier detalle relacionado con un posible encuentro con el vicepresidente estadounidense.