Martes, 16 de Marzo de 2010

Revelados abusos sexuales en un hospital evangélico alemán

El centro, dependiente de la Iglesia evangélica germana, albergó al menos cuatro abusos a minusválidos durante los 80 y 90

EFE ·16/03/2010 - 08:33h

Los casos de pederastia y abusos sexuales en centros educativos religiosos en Alemania, que casi a diario salen a la luz, se han extendido a instituciones médicas dependientes de la Iglesia.

El rotativo berlinés BZ revela hoy que en el hospital Johannestift de la Iglesia Evangélica, en el barrio berlinés de Spandau y especializado en la atención de personas con minusvalías, se produjeron en los años 80 y 90 al menos cuatro casos de abusos y coacción sexual con pacientes y personal.

Añade que el más escabroso fue el de un enfermero que sedujo a una paciente de 17 años con una minusvalía que dependía de su atención sanitaria y que fue despedido y denunciado ante la Justicia.

El mismo hospital despidió también en aquellas fechas a un empleado que abusó igualmente de una trabajadora menor de una subcontrata que cumplía labores en el recinto del Johannestift.

El diario alemán explica igualmente que un visitante asiduo del centro médico fue expulsado del mismo y se le prohibió la entrada tras descubrirse que había forzado a una paciente anciana a mantener relaciones sexuales.

El pastor Martin von Essen, director de Johannesstift, reconoce en unas declaraciones al rotativo esos casos, pero subraya que "nosotros no ocultamos nada y en casos así actuamos siempre de manera consecuente y ofensiva".

Asimismo explica que las víctimas "son con frecuencia personas dependientes, que no se pueden valer por sí mismas y para las que en algunos casos asumimos el papel de padres" y destaca que el personal que abusa de los pacientes ha sido siempre despedido y denunciado.

En unas declaraciones también al BZ, el fiscal berlinés Marin Schelter advierte de que los abusos contra personas indefensas están castigados "con penas de seis meses a diez años de cárcel, penas que no bajan de los dos años en caso de violación".

"Y para quien aprovecha su relación como cuidador de una persona dependiente para abusar sexualmente de su paciente la ley contempla penas de hasta cinco años de prisión", añade el fiscal berlinés.