Martes, 16 de Marzo de 2010

La recesión fuerza a cinco países de la UE a elevar su IVA

Las empresas esperan que los consumidores adelanten sus compras. Los expertos creen que el impacto en el PIB puede ser limitado

P. G. / S. R. A. / A. M .V. ·16/03/2010 - 06:00h

La crisis ha forzado a media docena de países europeos a modificar su IVA. Cinco lo han subido. España es uno de ellos: desde el 1 de julio, el tipo general pasará del 16% al 18%, y el reducido (que grava, entre otros bienes y servicios, las gafas graduadas, los productos sanitarios, la vivienda nueva, las flores, el transporte de viajeros, la hostelería, las entradas de teatro, museo o cines, las funerarias, el dentista o los espectáculos deportivos) del 7% al 8%. Pese a esta subida, fuentes gubernamentales subrayan que el impuesto español "sigue siendo de los más bajos de Europa": está en la parte baja de la banda en la que se mueven los gravámenes de la UE, del 15% al 25%.

Reino Unido ha recuperado el tipo general del 17,5%, después de bajarlo dos puntos y medio en 2009 para reanimar el consumo. Dos repúblicas bálticas, Letonia y Lituania, lo subieron a lo largo de 2009. Y Grecia ha anunciado que lo elevará dos puntos, dentro de su plan de ajuste. La única rebaja que se mantiene es la que adoptó Portugal a mediados de 2008 (recortó un punto su gravamen).

El gravamen en España seguirá siendo de los más bajos en Europa

España es, además, de los países de la UE en los que la recaudación del IVA tiene menor peso (representa el 7,1% del PIB, frente al 12,1% de Reino Unido). La crisis ha provocado un desplome de los ingresos fiscales; por eso, medios gubernamentales sostienen que para "mantener el alto nivel de prestaciones sociales y la inversión en infraestructuras, es necesario hacer un esfuerzo".

La revisión del IVA no afecta al tipo superreducido, del 4%, que grava los alimentos, las medicinas o los libros. En el resto de los casos, el Gobierno apunta que el impacto no será muy gravoso. Según sus estimaciones, que se acercan a las que realizan los empresarios, una factura de teléfono que ronde los 60 euros se encarecerá un euro; un vestido que cueste 45 euros, costará unos céntimos más; o el billete de autobús que está ahora en un euro, subirá un céntimo.

Empresas y expertos aseguran que el anuncio de la subida del IVA va a producir un adelanto en las compras de los consumidores, sobre todo en aquellos productos que puedan encarecerse más a partir de julio. Así sucedió en Alemania en 2006, ante el incremento que entró en vigor en 2007, o en Reino Unido en los últimos meses de 2009.

Inmobiliarias y automóvil son los sectores que más temen el alza fiscal

Algunos analistas opinan que este anticipo en las compras, que se producirá principalmente en primavera, tendrá un efecto limitado en la economía. "Habrá un mínimo impacto en el consumo, que va a reducir su tasa de crecimiento, pero que no va a caer", según José Carlos Díez, economista jefe de Intermoney. "Cambia el momento en que se decide la compra, pero no se va a dejar de comprar".

Xavier Segura, jefe del servicio de estudios de Caixa Catalunya, destaca que las compras que se pueden adelantar son las de bienes de consumo duradero, que representan el 15% del gasto de los hogares, y que también las empresas aprovecharán para anticipar sus pedidos a proveedores. Segura estima, en cualquier caso, que 2010 será "un año de consumo plano por la situación general de la economía y la debilidad del mercado laboral".

La fundación de las cajas de ahorros Funcas calcula que la anticipación de los gastos podría provocar una ligera recaída del PIB tras el verano, después de su recuperación en la primera parte del año. Ángel Laborda, director de coyuntura de Funcas, dice que el efecto del IVA en el consumo va a ser "pequeño", pero, aún así, "no va a ser positivo". Más crítica es la fundación Fedea, que ha elaborado un estudio en el que cifra en un punto del PIB el impacto negativo de la subida fiscal. Javier Díaz-Gimenez, de Fedea, sostiene que el alza del impuesto va a "retraer la recuperación", por lo que la medida "no ha sido una buena idea".

El sector automovilístico, uno de los más afectados por la subida, teme un desplome de las ventas en el segundo semestre, ya que el alza impositiva se solapará con el fin de las ayudas públicas a la compra de coches. Fuentes de la patronal Anfac recuerdan que la subida del IVA en Alemania, en enero de 2007, se saldó con un retroceso del 10% en las ventas.

Por su parte, el sector inmobiliario no está dispuesto a asumir el coste del alza fiscal, pues asegura que los precios ya han bajado suficientemente en dos años, más de un 20%. El aumento del impuesto "endurece la entrada y encarece la compra de un piso, con lo que, puestos a comprar, mejor hacerlo hoy que a partir del 1 de julio", afirma José Manuel Galindo, presidente de la asociación de promotores. Mientras, Pedro Pérez, presidente del G-14, que agrupa a una docena de grandes inmobiliarias, considera que el aumento del impuesto "tiene un efecto negativo sobre la ya difícil situación de las empresas".

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