Lunes, 15 de Marzo de 2010

Abejas en Nueva York

La apicultura podría volver a ser legal en la Gran Manzana

EFE ·15/03/2010 - 19:53h

Andrew Coté, de la Asociación Protectora de las Abejas de Nueva York. NYT

La apicultura podría ser legal de nuevo en Nueva York a partir de mañana, cuando las autoridades de la ciudad voten una iniciativa por la que se podría retirar a esos insectos de la lista de animales peligrosos.

El Departamento de Salud de Nueva York podría levantar la veda a los amantes de la apicultura y legalizar así la cría de abejas en la ciudad de los rascacielos, uno de los pocos lugares de Estados Unidos donde está prohibido y perseguido con la imposición de multas al considerar a las abejas un peligro para la población.

Si se modifica la legislación municipal actual, los neoyorquinos podrán criar la conocida como abeja común o melífera, la especie con mayor distribución en el mundo y considerada no agresiva, y esos preciados insectos dejarán de formar parte de una especie de "lista negra" en la que se incluyen las hienas, las tarántulas o las cobras.

Pese a la prohibición que existe en la Gran Manzana, algunos neoyorquinos llevan años desafiando la ley y han creado varios grupos a favor de la práctica de la apicultura urbana, llevada a cabo en jardines, terrazas y azoteas privadas de la ciudad, que han presionado a las autoridades para que realizaran cambios.

Esos cambios regularizarían una práctica que en la mayoría de los casos es una afición, aunque en otros se ha convertido en un negocio gracias a la miel que las abejas producen y a su capacidad para polinizar las plantas.

Los defensores de la apicultura han demostrado a las autoridades cómo son mínimos los casos graves por picaduras de estos insectos en las zonas cercanas a Nueva York y han respaldado su petición como una manera de impulsar la que definen como agricultura urbana sostenible.

Según datos municipales, las multas que se pueden aplicar a quienes crían abejas en casa van de 200 a 2.000 dólares y en 2009 se aplicaron a trece de los 59 inspecciones realizadas, mientras que en 2008, la ciudad efectuó 48 inspecciones y multó a siete personas.