Lunes, 15 de Marzo de 2010

El líder del PP y Camps mantienen las distancias

Los dos dirigentes no coincidían en público desde septiembre

M. J. G. ·15/03/2010 - 00:30h

Mariano Rajoy, junto a Francisco Camps, en la convención sobre el empleo. - Juan Navarro

El reencuentro fue frío. Todo el mundo esperaba ver la reconciliación pero el líder del PP, Mariano Rajoy, y el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, mantuvieron las distancias y fueron simplemente correctos.

El dirigente valenciano recibió a Rajoy con honores y multitudes. "Presidente, vas a tener el cariño de todos detrás. Todos detrás de un gran líder como eres tú. Te vamos a aupar entre todos porque te queremos y sabemos que eres el mejor. Nos tienes a tu lado, como siempre, porque es un lujo estarlo", le dijo durante su intervención en la convención sobre el empleo organizada por el PP valenciano.

Hacía más de medio año que no compartían escenario. Fue el pasado 4 de septiembre, en la plaza de toros de Valencia, cuando Rajoy acudió a celebrar que la causa por los trajes de Camps se había archivado. Ayer, no se hizo mención al caso Gürtel. Como si fuera agua pasada. "Sólo hablan del pasado los que tienen vértigo del futuro y los mediocres", señaló Camps haciendo hincapié en que a su partido lo único que le preocupa es la crisis.

Pero era difícil no acordarse de la trama de corrupción dirigida por Francisco Correa y su socio Álvaro Pérez, El Bigotes, al ver algunas de las caras que se sentaban en primera fila. Allí estaba, por ejemplo, el vicepresidente de la Generalitat, Vicente Rambla, quien se ha visto implicado en todo este asunto, o el secretario de Organización, David Serra, que figuraba en el informe policial en el que se hablaba de la supuesta financiación ilegal del partido valenciano.

Quien no acudió a la cita fue Ricardo Costa. El ex secretario general de los conservadores valencianos está pendiente de que el comité nacional de derechos y garantías resuelva su caso definitivamente. Algo que probablemente ocurra hoy.

No se habló de la Gürtel, aunque en primera fila había varios implicados

Costa fue sancionado por aferrarse a su puesto cuando la dirección nacional lo había relevado. En enero, el órgano disciplinario anunció que le impondría un año de suspensión de militancia. Sus compañeros confían en que se le rebaje el castigo. Él está tratando de hacer méritos para ser rehabilitado. Así, cuando tuvo la oportunidad de recurrir la decisión, prefirió no hacerlo. Y ayer decidió no salir en la foto para no convertirse en centro de atención.

Pero el domingo, el PP valenciano no quería pensar en ello. Camps anunció que su formación va a lograr "darle la vuelta al marcador" y que Rajoy será el próximo presidente del Gobierno. El auditorio rugió con entusiasmo. Los militantes estaban muy exaltados. Al escucharlo, algunas señoras lloraban de la emoción y le gritaban "¡Paco, te queremos, estamos contigo!". "Este partido ha demostrado que está a las duras y a las maduras", proclamó el barón del PP.

Cautela

Ricardo Costa, pendiente de la sanción, no acudió a ningún acto

Frente a los excesos de Camps, Rajoy se mostró cauto. La dirección nacional de PP, que ha tenido varios encontronazos con la regional en estos últimos meses, no quiso demostrar un apoyo ciego, total y absoluto. Desde el almuerzo en el Parador de Alarcón, a finales de septiembre de 2009, muchos consideran que la relación entre ambos dirigentes ya nunca será la misma. Por mucho que el líder valenciano fue uno de sus grandes apoyos cuando perdió las generales de 2008, Rajoy no olvida su resistencia a la hora de echar a Costa y, menos aún, su mentira cuando le aseguró que lo había hecho en un comité ejecutivo regional.

Por eso, Rajoy se despidió de todos con una palabras de agradecimiento. "Siempre que vengo aquí, me sube la moral. Me siento muy bien tratado y, cuando lleguemos al poder, estaré a la altura de la Comunidad Valenciana".Pero, en esta ocasión, no hubo mensaje para Camps. Ya no volvió a sonar aquello que Rajoy le dijo en plenas europeas: "Yo creo en ti. Y siempre estaré detrás de ti, delante o al lado. Siempre". Ayer, ya no se dieron ni un abrazo. Ni cuando se fueron a la mascletà de las fiestas falleras.