Domingo, 14 de Marzo de 2010

Wen Jiabao asegura que en una confrontación China-EEUU los dos perderían

EFE ·14/03/2010 - 05:45h

EFE - El presidente chino, Hu Jintao (i), aplaude junto al primer ministro, Wen Jiabao (c) y al jefe de Propaganda, Li Changchun (d), durante la sesión anual de la Asamblea Nacional Popular (ANP).

El primer ministro chino, Wen Jiabao, admitió hoy el deterioro de las relaciones entre China y EEUU, por casos recientes como la reunión entre el presidente Barack Obama y el Dalai Lama, pero abogó por el dialógo con Washington, "pues en una confrontación, ambos seríamos perdedores".

Tras la llegada de Obama a la presidencia, hubo un buen comienzo en las relaciones bilaterales con China, pero la reciente visita del Dalai Lama a EEUU y la venta de armas a Taiwán causaron un gran perjuicio, destacó Wen en la única rueda de prensa que da al año, tras la sesión anual del Legislativo.

"La responsabilidad de esta situación recae totalmente en Estados Unidos", aseguró Wen, quien destacó que esas dos actuaciones concretas de Washington "violaron la soberanía china y su integridad territorial".

Pese a todo, el primer ministro subrayó que la relación de China con Estados Unidos "es el más importante lazo" con otro país para Pekín, y reconoció que "va más allá de lo bilateral, pues afecta a todo el mundo".

En este sentido, Wen instó a Washington a que respete los comunicados conjuntos firmados entre ambos países cuando establecieron sus relaciones diplomáticas en los años 70, "con el fin de restaurar y mejorar los lazos", subrayando que "siempre será mejor el diálogo que la confrontación".

El conflicto entre Pekín y la estadounidense Google, las presiones norteamericanas para que Pekín revalúe el yuan y algunas medidas dictadas por ambos países para limitar la entrada mutua de algunos productos han sido otros focos de tensión en los últimos meses.

Los analistas pronosticaron que 2010 sería muy sensible para los lazos entre Pekín y Washington, y que la relación con China sería para EEUU el principal foco de conflictos diplomáticos, por encima incluso de tradicionales "avisperos" como Irak, Irán o Corea del Norte.