Domingo, 14 de Marzo de 2010

"Es fácil criticar a las tropas desde el sofá"

Jefe militar de la OTAN. Asegura que las tropas aliadas en Afganistán hacen todo lo posible para evitar víctimas civiles

THILO SCHÄFER ·14/03/2010 - 08:00h

d. dilkoff / afp - El almirante Di Paola está contento con la nueva estrategia en Afganistán.

El presidente del Comité Militar de la OTAN ha llegado al ecuador de su mandato. Como principal asesor militar de los gobiernos aliados, se alegra por el nuevo rumbo que ha tomado la estrategia en Afganistán, la mayor misión en la historia de la Alianza Atlántica.

¿Se nota el aumento de tropas en Afganistán?

No es algo que se produzca de un día para otro. Por supuesto que una operación como la de Marjah, en Helmand, hubiera sido imposible sin la escalada militar. Pero no se trata sólo de tener más tropas. Es un cambio en la estrategia que marca un punto de inflexión. La escalada militar por sí sola sería insuficiente si no se hubiera dado un reajuste y un nuevo compromiso por parte de la comunidad internacional, tal como quedó pasmado en la conferencia de Londres. La estrategia se centra ahora más en la participación de los afganos y también hay una perspectiva más regional, especialmente con respecto a Pakistán. Ya estamos notando los efectos de esta nueva estrategia y se verá más a lo largo del año. La situación ha cambiado.

¿Tras Marjah, el próximo objetivo será Kandahar?

"Los talibanes son como un pez en un estanque. Si se seca, el pez muere"

Los focos calientes de la insurgencia son Helmand y Kandahar. No hay que ser Napoleón para comprender que en algún momento tendremos que ganar el control sobre Kandahar.

Un objetivo de la ofensiva en Marjah es la participación del ejército afgano. Pero se ha criticado su actuación.

El ejército y la policía afgana forman parte esencial de nuestra estrategia. La operación en Marjah fue planificada estratégicamente con el Gobierno afgano. Hay que admitir que el ejército afgano todavía está en fase de construcción y aún no se le puede pedir que funcione igual que las fuerzas de la coalición internacional. No es justo decir que los afganos lo hicieron peor porque no tienen los mismos medios. Han destacado en las tareas de infantería, donde siempre estaban en la primera línea.

Las acciones de la OTAN han causado muchos muertos civiles. ¿Las tropas no están preparadas para evitarlo?

Nos empeñamos seriamente en minimizar los daños colaterales. Nuestro objetivo es cero bajas civiles y no nos conformaremos hasta que lo hayamos logrado. También es una cuestión de estrategia, porque afecta a la labor de nuestras tropas en el campo. Hay instrucciones muy rigurosas que intentan evitar bajas de civiles. Pero hay que comprender que los soldados son seres humanos que cometen errores. Es fácil criticar los errores cuando estás sentado en un sofá en Madrid. Si estás en el campo de batalla con bombas explotando a tu alrededor, es fácil cometer un error, sobre todo en un entorno urbano como Marjah. Deberíamos mostrar un poco más de respeto hacia nuestros soldados que están arriesgando sus vidas. Lo que dificulta su tarea es que los talibanes se mezclan con los civiles, visten como civiles, se alojan en casas de civiles y se aprovechan de la población civil. De hecho, alquilan casas con familias dentro para disparar desde las ventanas. Un civil muerto es demasiado, pero a la vez hemos de ser respetuosos con la labor de nuestros soldados.

Nuestros políticos también están sentados en sofás. ¿No deberían ser más honestos y admitir que las víctimas civiles son inevitables?

No me corresponde juzgar a los políticos. Yo también estoy sentado en un sofá. Todos tenemos derecho a preguntar cómo podemos reducir las bajas civiles a cero. Hay que respetar a los que toman decisiones en el fragor de la batalla. El general McChrystal ha dado órdenes muy estrictas. Dice que nuestros soldados deben esperar un segundo más antes de disparar. Eso significa que toman un riesgo mayor

¿La cobertura de los medios influye en la toma de decisiones estratégicas?

Los medios juegan un papel fundamental. Están allí e informan al instante sobre lo que ocurre. Muchas veces son más rápidos que la línea oficial de comunicación. A veces cuentan lo que creen que ocurre, pero no es necesariamente lo que pasa de verdad. Para ellos es más importante la rapidez de la información que la verificación. La que nosotros damos a los gobiernos debe ser más sólida. Los medios son importantes a la hora de informar y orientar la opinión pública en nuestros países y en Afganistán.

¿La OTAN usa armas que dañan a la población civil, como minas antipersonas o bombas trampa?

De ninguna manera. Es más, nosotros sufrimos las bombas trampa cada día en Marjah. El 80% de los incidentes son por esas bombas. Es la mayor causa de víctimas entre nuestras tropas y entre la población afgana. Los atentados suicidas y las minas matan a muchos civiles.

¿Cree que se puede ganar la guerra con las armas?

Nunca hemos dicho eso. Los militares siempre dijimos que no se puede ganar la guerra por vía militar; que la tienen que ganar los propios afganos. Cuando la población afgana apoye plenamente a sus propias fuerzas y a las tropas internacionales, y dé la espalda a los insurgentes, la batalla estará ganada. La insurgencia sólo sobrevive con el apoyo de parte de la sociedad. Es como un pez en un estanque. Si se seca el estanque, el pez muere. La verdadera batalla es ganarse la simpatía del pueblo afgano.