Sábado, 13 de Marzo de 2010

Arqueólogos excavan en México DF un templo azteca dedicado al dios del viento

EFE ·13/03/2010 - 16:17h

EFE - Imagen del arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, director del Proyecto de Arqueología Urbana.

Investigadores mexicanos están excavando un nuevo templo azteca en México D.F., dedicado al dios del viento, que ha aparecido bajo la sede de la Casa de Cultura de España, según ha explicado el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, director del Proyecto de Arqueología Urbana.

Matos, que fue director del proyecto del Templo Mayor desde su inicio y uno de los arqueólogos más destacados de México, ha dicho en una entrevista concedida a Efe que "en estos momentos se está excavando este edificio azteca que corresponde a un templo dedicado al dios del viento, hallado justo detrás de la catedral de México".

La catedral, recuerda el arqueólogo, fue erigida muy cerca del gran recinto ceremonial antiguo y allí se ha hallado el templo mayor y otros vestigios.

Los trabajos en este nuevo edificio han permitido, ha indicado Matos, conocer "sus características arquitectónicas y recuperar algunos restos cerámicos que nos hablan del último momento de ocupación, que corresponde al año 1500, poco antes de la llegada de los españoles".

El edificio se caracteriza por tener una planta cuadrangular, aunque, matiza el arqueólogo mexicano, "tiene uno de sus lados redondeado, muy característico de Ehécatl, el dios del viento, y está ubicado frente al antiguo Templo Mayor azteca, debajo de la Casa de Cultura de España".

Precisamente, la parte que correspondía a la escalinata por la que se accedía a este edificio es la que se ubica bajo la Casa de España, mientras que la catedral está más alejada, a unos 25 metros.

Matos reconoce que en la capital mexicana "siempre hay limitaciones para excavar" por la coexistencia de vestigios subterráneos y edificios posteriores .

Por su funcionalidad, en el edificio tenían lugar "determinadas ceremonias y ciertos rituales en honor de este dios".

Según Matos, "los cronistas del siglo XVI ya recogían esta particular forma del templo, con un lado circular, y hablaban de que el acceso al interior se realizaba por la parte superior a través de una puerta con forma de boca de ofidio, pero esa parte no la encontraremos porque al ser la más alta, siempre se destruía".

El que fuera fundador del Museo del Templo Mayor considera que este nuevo edificio es "muy importante" porque Ehécatl era un dios muy venerado y estaba dentro del gran recinto ceremonial; y además su ubicación frente al Templo Mayor está indicando esa relevancia".

Ehécatl era una de las deidades principales del panteón azteca, junto con el dios de la guerra (Huitzilopochtli), el del agua (Tlaloc), o el de la fertilidad (Tlazolteotl), subraya.

Matos ha participado esta semana en Barcelona en unas jornadas organizadas por el Museo Barbier-Mueller y la Universidad Pompeu Fabra sobre "Arte y Mito", en las que ha hablado del Templo Mayor azteca de Tenochtitlan y sus significados.

Tras su paso por el Museo del Templo Mayor, Matos dirige actualmente el Proyecto de Arqueología Urbana, que realiza excavaciones en varios puntos del centro histórico de Ciudad México.

En 2006, cuando los arqueólogos exploraban el predio que ocupó la Casa de las Ajaracas, encontraron frente a las ruinas del Templo Mayor un monolito, "una impresionante lápida cuadrangular de 3,57 por 4 metros y un espesor máximo de 38 centímetros".

La cara superior de este monumento está esculpida en relieve, estucada parcialmente y policromada con rojo, ocre, blanco, azul y negro.

Los estudios posteriores, añade Matos, han permitido corroborar que en la parte superior está representada la deidad de la Tierra, Tlaltecuhtli en su versión femenina.

"Suponemos que era la lápida mortuoria de uno de los gobernantes aztecas, de Ahuitzotl, antecesor de Moctezuma II, que es el que tuvo que afrontar la cuestión de la conquista".

Matos añade: "Ahuitzotl, que gobernó hasta 1502, fue un gobernante que expandió mucho el imperio, y pensamos por ciertos glifos y datos que podrían estar bajo la lápida sus cenizas".

De momento, asegura el arqueólogo, se ha excavado y se han ido encontrado ofrendas, pero "todavía no se ha hallado el dato exacto para poder aseverar que se trata de los restos de este gobernante".