Viernes, 12 de Marzo de 2010

Un jurado popular declara culpable a Pedro Jiménez de matar a dos policías

Estaba acusado de nueve delitos. La Audiencia de Barcelona ya le había condenado a 83 años de cárcel

EFE ·12/03/2010 - 19:19h

Pedro Jiménez durante su juicio en julio.

Los nueve miembros del tribunal popular declararon esta tarde culpable por unanimidad a Pedro Jiménez por el asesinato de dos policías en prácticas en 2004 en Bellvitge (Barcelona), según el veredicto leído en la Audiencia de Barcelona.

El fiscal solicita 105 años y 5 meses de cárcel para Jiménez, la máxima pena, por dos delitos de asesinato, uno de agresión sexual, otro de profanación de cadáver, de incendio, de robo con violencia, de robo con fuerza en continuidad delictiva y grado de tentativa y otro de quebrantamiento de condena.

El tribunal popular, que deliberaba desde ayer, consideró probado que el acusado "perseguía un padecimiento mayor e innecesario" de las dos víctimas, antes de que muriesen.

El 5 de octubre de 2004 a las 8 de la mañana, el acusado --que disfrutaba de un permiso penitenciario-- acudió a L'Hospitalet de Llobregat y se dirigió a la Rambla Marina de Bellvitge, donde logró introducirse en la portería del inmueble de las dos víctimas, agentes de policías en prácticas, y tomar el ascensor con una de ellas, Silvia N., exhibiéndole una navaja y obligándola a dejarle entrar en su domicilio.

Según la acusación, Jiménez inmovilizó a las dos jóvenes, atándolas de tobillos, manos y cuello, cada una en una habitación distinta, y las amordazó para evitar que gritaran. Después, violó a una de ellas, Maria Aurora G., antes de asestarle cuatro navajazos por la espalda, causándole la muerte. Posteriormente, Jiménez se dirigió a la habitación donde se encontraba Silvia N. y la apuñaló cinco veces. Tras matarla, la desnudó y la vejó.

Jiménez inmovilizó a las agentes, violó a una de ellas, para después matarlas y prender fuego a los cuerpos

Antes de abandonar el domicilio de las víctimas, robó una tarjeta de crédito de María Aurora, se cambió de ropa y prendió fuego a un sillón y un sofá situados en el salón del primer piso, a los colchones de tres habitaciones del piso superior --Silvia N. y Maria Aurora G. estaban en dos de ellas-- y a un montón de ropa que había en una de ellas, con "absoluta indiferencia hacia los numerosos vecinos que en ese momento estaban en sus respectivas casas". Sobre las 10 de la mañana, el acusado abandonó el edificio.

En dos ocasiones, el procesado intentó sacar dinero con la tarjeta de María Aurora. En lugar de regresar al centro de Can Brians porque terminaba su permiso, Mustafa K.D. lo llevó a su domicilio, en Girona, donde fue detenido el dia 7.

El caso queda ahora visto para sentencia, ya que el juez deberá decidir la pena que le impone. En septiembre de 2008, la sección sexta de la Audiencia de Barcelona ya le condenó a 83 años y tres meses de prisión y a indemnizar a los familiares de las víctimas en un total de 780.000. Sin embargo, meses después el Tribunal Supremo anuló la sentencia al considerar que debía juzgarlo un tribunal popular.

Pedro Jiménez negó durante el juicio haber cometido el crimen. "Siempre que he cometido un delito y me han llevado ante un tribunal, lo he reconocido", explicó el último día. Aseguró que "esta vez" no ha hecho "nada". "He jugado y he perdido, y nunca me he quejado. En este caso sí me quejo", matizó.